El mestizaje del barroco hispanoamericano

whatsapp-image-2016-09-30-at-1-57-45-am por Rodrigo Ledesma Gómez, historiador del arte

   Como es sabido el término barroco fue acuñado como tal, por primera vez, por el historiador suizo Jakob Buckhardt en el año de 1855 dentro de su trabajo El Cicerone, aunque lo hace de manera despectiva al definirlo como una decadencia del renacimiento, ya que lo propone como una degeneración de esa época. Años más tarde, en 1888, el también suizo Henrich Wölfflin en su obra Renacimiento y Barroco, habla ya del barroco como un periodo posterior al clasicismo italiano y desarrollado en el siglo XVII, por lo tanto, le da características propias de un estilo, ya que: “Intentó la caracterización de fenómenos específicamente barrocos utilizando pares antitéticos como ‘lineal – pictórico’, ‘movimiento – estatismo’, ‘abierto – cerrado’, ‘aprehensible no aprehensible’ ”.[1]

  En el siglo XX el alemán-suizo Werner Weisbach trata al barroco como un arte emanado de lo que se conoce como la Contrarreforma de la Iglesia Católica, después del Concilio de Trento y las directrices para el arte dictadas por San Carlos Borromeo. Ya bien entrado el siglo XX, uno de los más reconocidos historiadores del arte, el austriaco-inglés Ernst Gombrich, en su afamada Historia del Arte, explica que el vocablo barroco:

“…fue un término empleado por los comentaristas de una época posterior que combatieron las tendencias del siglo XVII y desearon ridiculizarlas. Barroco significa, realmente, absurdo o grotesco, y la palabra fue empleada por personas que insistieron en que las formas de los edificios clásicos nunca debían ser aplicadas o combinadas de otra manera que como lo fueron por griegos o romanos. Desdeñar las reglas estrictas de la arquitectura antigua les parecía a esos críticos una lamentable falta de gusto; de ahí que denominaran estilo barroco al de los que tal hacían”.[2]

    Desde finales del siglo XVI, hasta mediados del siglo XVIII, el desarrollo del arte barroco se dio en numerosas modalidades en las artes plásticas en los diversos territorios de Europa occidental. En los países católicos este arte estará fuertemente vinculado con la fe, por lo que la gran mayoría de las obras realizadas denotan sus rasgos religiosos.

  Así pues, en los virreinatos españoles de la Nueva España y del Perú, desde el siglo XVII el furor del estilo se arraigará fuertemente tanto en las capitales, como en las ciudades, a la vez que en pueblos de indios, elaborándose obras tanto por maestros españoles, como criollos, mestizos y hasta “naturales”, consiguiéndose trabajos que van desde el más estricto purismo académico, hasta variantes barrocas netamente regionales.

 Vastos territorios, geografías disímiles, climas variados, materiales locales, etnicidades nativas, dieron como consecuencia una arte que se adaptaba a las necesidades de cada lugar, con aportaciones propias del reflejo del arte español, que en el caso de los doscientos años del barroco que se dio en variantes regionales, hay que estudiarlo desde su propia perspectiva, sin querer encajonarlo dentro de una visión eurocéntrica.

 Sobre la convivencia entre los distintos pobladores en los vastos territorios conquistados por los españoles en el “Orbe Novo” y que esto se vio irradiado en el arte, bien nos puede servir la explicación que da el historiador mexicano Rodrigo Martínez Baracs cuando expone cómo era esa relación social:

En la Nueva España jamás hubo un aislamiento de los grupos étnicos, desde la conquista comenzó un permanente entrecruzamiento de europeos, indios y africanos que dará lugar a una población muy variada con un alto grado de movilidad social y económica, que no dependía tanto de la ‘calidad racial’, como de factores personales, familiares, culturales y circunstanciales de todo tipo”.[3]

  Si bien esta descripción es para uno de los virreinatos españoles, se puede aplicar a los otros tres: el del Perú y los creados durante las reformas borbónicas de Carlos III, el de la Nueva Granada y el del Río de la Plata.

  Así pues, al respecto de esa mezcla de etnicidades, el historiador del arte español-chileno Leopoldo Castedo en su amplia obra Historia del Arte Iberoamericano ofrece la siguiente afirmación:

“A mayor abundamiento, el mestizaje, afortunada expresión del ser americano de fusión ibérica, contribuyó en sus diversas latitudes y dimensiones a enraizar el espíritu del Barroco en el alma popular. Peninsulares, criollos, mestizos, mulatos, negros e indios, los alarifes-arquitectos, los pintores y escultores, los poetas y dramaturgos, los oradores sagrados, fueron capaces en la América colonial de equiparar y, en no pocas ocasiones, superar, el modelo europeo, sobre todo en cuanto ornamentación, tanto visual como literaria”.[4]

   Catedrales, parroquias, conventos masculinos y femeninos, santuarios, iglesias de barrio, todo fue construido, reconstruido, adornado bajo los influjos del barroco durante doscientos años. Fue en la arquitectura donde más podemos ver las variantes barrocas y especialmente en la religiosa, pues el fervor, la fe y el prestigio social hacían que se llevaran a cabo obras de gran envergadura en los diversos sectores sociales y étnicos.

   Dentro de construcciones barrocas híbridas, mestizas, que reflejan el encanto de las creaciones regionales está la iglesia de San Lorenzo de Carangas[5] en la ciudad de Potosí, Bolivia. Iniciada desde la fundación de la ciudad en 1548 tuvo una importante reconstrucción en siglo XVIII, cuya profusa y exuberante fachada fue construida entre 1728 y 1744 “que marcó el momento culminante del estilo mestizo y del barroco potosino”.[6]

   La fachada-retablo de la iglesia de San Lorenzo trabajada en cantera, se empotra dentro de un arco a manera de un gran nicho. El extradós del arco de la puerta está decorado con roleos y la clave lleva el signo de la cruz. Las impostas se conforman por unas cariátides con el torso desnudo que sostienen el arranque del arco, mientras que el resto del cuerpo se integra a la pilastra. La puerta se encuentra flanqueada por unas columnas con fuste salomónico en la primera mitad y la otra parte la conforma unas “indiátides”, término utilizado para describir cariátides, pero que llevan elementos indígenas, cuyos brazos descansan en la cintura, de donde parte una falda confeccionada con plumas. Precisamente esas “indiátides” son una de las características distintivas del “estilo mestizo”.

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Portada de la iglesia de San Lorenzo de Carangas en Potosí (Bolivia)

   En las columnas se aprecian las “indiátides”. En el segundo cuerpo, el Arcángel San Miguel ataviado con faldellín, con su espada, escudo y casco, yace en un nicho de arco de medio punto. Las columnas que enmarcan al nicho también llevan en la mitad del fuste decoración del barroco salomónico, con uvas y vides, mientras que la otra sección está ornada con unos ángeles coronados que se encuentran parados sobre unos originalísimos adornos que circundan la columna.

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Segundo cuerpo de la portada de San Lorenzo de Carangas

  El Arcángel Miguel y en las columnas los ángeles parados sobre adornos. Sobre el muro del fondo, a cada lado, aparecen unas sirenas tocando un instrumento musical de cuerdas, que seguramente son charangos, típico instrumento musical andino. Para equilibrar la disposición de las sirenas, la del lado derecho rasguea su instrumento con la mano izquierda. Las alucinantes creaturas marinas se ubican dentro de un cielo estrellado, acompañadas respectivamente por el sol y la luna. Y, entonces, viene la pregunta. ¿Qué tienen que hacer unas sirenas símbolo del pecado en la portada de una iglesia cristiana?

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Extremo del segundo cuerpo de la Iglesia de San Lorenzo de Carangas

   Existe una historia andina que en el lago Titicaca habitaban dos sirenas, Quesintuu y Umantuu, quienes copularon con Tunupa, deidad del cosmos andino pre-inca, por lo tanto se les asocia con el pecado carnal.[7] De aquí es que se puede interpretar lo siguiente:

“Las sirenas que aparecen en la portada de la iglesia de San Lorenzo cargan un instrumento musical, motivo que puede tener dos explicaciones. Por un lado, la teoría de Platón, que atribuye a la música de ocho sirenas el movimiento de las esferas celestes lo que estaría reforzado en la portada por la presencia del sol, la luna y las estrellas que representan el cielo y la presencia de otros personajes portando  instrumentos musicales como los ángeles. Por el otro lado, a la simbolización del pecado, la lujuria y la tentación, que suelen ser personificados en las figuras de sirenas que tañen un instrumento musical como la vihuela, el laúd o el charango. En esta segunda explicación se incluiría la historia de Tunupa, Quesintuu y Umantuu. Sin embargo, se considera que la teoría que más se ajusta a la presencia de las sirenas en esta portada es la de Platón, ya que la segunda teoría se relaciona con el lago Titicaca y sus representaciones aparecen en iglesias cercanas a éste”.[8]

   Al final de la portada, en el remate, San Lorenzo acompañado por dos ángeles, está representado a la derecha con su traje de Diácono y la palma de mártir, y de lado izquierdo, con su misma vestimenta porta el símbolo de su martirio, la parrilla donde fue asado durante la persecución del emperador Decio, emprendida a mediados del siglo III. Dos cartelas indican las fechas de inicio y conclusión de la obra: 1728 y 1744.

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San Lorenzo con la parrilla y con la palma del martirio

  La portada de piedra fue esculpida magistralmente por manos indígenas, con composiciones escultóricas planas, de una profusión decorativa abundante, particularidades que la convierten en uno de los más excelsos prototipos del arte barroco mestizo hispanoamericano.

  En México hay un ejemplo extraordinario de barroco mestizo, donde la presencia de lo indígena se aprecia notablemente. Es la iglesia del poblado Santa María Tonanzintla, en el municipio de Cholula, en el estado de Puebla, la cual tiene sus remotos orígenes desde la llegada de los frailes franciscanos a la región.

“El pueblo de Santa María Tonantzintla surgió a mediados del siglo XVI como resultado de un reagrupamiento de la población indígena que había sido afectada por devastadoras epidemias que redujeron la población de Cholula en un 70%.La aldea recién fundada recibió el nombre de Santa María Tonantzintla, asociando el nombre de la nueva localidad con el desaparecido santuario donde se veneraba a Tonantzin”.[9]

   Su etimología es en legua náhuatl: “to” nuestro(a), “nantli” carne, madre, “tzin”, sufijo que simboliza pequeño(a); entonces su significación es “nuestra madrecita”. Los franciscanos substituyeron a Tonantzin por la Virgen María, bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, a quien los indios del lugar la nombraron Tonanzintla, con el sufijo “tlan” que en náhuatl es “lugar conquistado”. Así pues, la iglesia, que funciona como santuario significa: lugar de nuestra madrecita.

   Durante el siglo XVIII se dio en varios lugares de la Nueva España una fiebre constructiva y de renovación de edificios tanto civiles como religiosos, debido a las bonanzas económicas de producción agrícola, comercio y de la minería, entre otras. La región de Cholula rica en barros y yesos no se quedó atrás y los lugareños de Santa María Tonantzintla iniciaron una nueva construcción de su santuario para erigir en estuco una maravilla barroca decorativa, cargada de símbolos y personajes.

   Hacia el segundo tercio del siglo XVIII se realizó el nuevo edificio con planta de cruz latina dedicado a la madre de Jesús. La portada que se desplaza hacia el frente está confeccionada con ladrillo y azulejos de talavera poblana manufacturada en la región, la cual no ofrece la idea de la grandeza artística de su interior. La razón de que esté hacia el frente y más adelante de la torre fue porque se agregó hacia el último tercio del siglo XVIII.

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Santuario de San María Tonantzintla, Cholula, Puebla, México

   Por dentro el santuario es un derrame de ornatos con representaciones de jaculatorias marianas, del Hijo, de los cuatro Padres de la Iglesia y los cuatro Evangelistas, a quienes es difícil de identificar por la falta de sus atributos, de santos franciscanos y atiborrado de ángeles, vides, uvas y donde el Espíritu Santo en su representación de paloma, arroja sus llamas de espiritualidad desde lo alto de la cúpula a través de nervaduras cilíndricas profusamente aderezadas. No hay un espacio vacío, un verdadero “horror vacui” confeccionado con manos indígenas, produciendo un barroco mestizo popular de lo más excelso de lo que se ha realizado en el barroco hispanoamericano.

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Santa María Tonantzintla, interior, parte izquierda de la cúpula y muro

   San Diego de Alcalá con la cruz y un canasto. Con túnica azul un Evangelista, posiblemente San Mateo y arriba con tiara obispal un Padre de la Iglesia, tal vez San Agustín.

   Pedro Rojas, uno de los investigadores mexicanos que hizo una de las mejores monografías de Santa María Tonantzintla, habla del interior del templo manifestando:

 “La contemplación del interior de la iglesia es muy importante. Produce un arrobo tan singular que las palabras son pobres para expresarlo. Las vivencias se sacuden lo mismo a la vista del conjunto que por el detenido examen. Y se sienten con una inseparable unidad de sentidos religiosos y estético. Todo el fervor religioso y la inventiva plástica, puestos en juego para rendir un amoroso culto a la Virgen María, aparecen impresos en el recogimiento del pequeño ámbito”.[10]

   Uno de los más asiduos estudiosos del barroco mexicano, Manuel González Galván, dentro de su categorización estilística a la que le llama “Modalidades formales del barroco en México”, clasifica a la iglesia de Santa María Tonantzintla dentro del Barroco Estucado, al cual lo describe así:

El barroco estucado se caracteriza por ser puramente decorativo y didáctico; es pues anástilo: no emplea el apoyo arquitectónico, pero se sujeta a composición y no rebasa los límites que le marcan los paños en que se aplica. Cubre pilastras, arcos y bóvedas sin ocultarlos”.[11]

   Debido al lugar de ubicación y por los múltiples elementos decorativos, el referente popular de los habitantes de Santa María Tonontzintla ha creado discursos relativos a ver influencias de dioses mexicas, o de flores y frutos indígenas de la época prehispánica y que siguieron produciéndose después de la conquista y hasta la fecha, pero no hay un sustento iconográfico más allá de la libre interpretación. Sin embargo, autores como María Ester Ciancas, basada en las investigaciones del prolífero investigador Francisco de la Maza, ofrece una exégesis al respecto de figurillas de las que podrían ser ángeles, pero que carecen de alas: “Por eso se ha pensado que esa cúpula, que cubre un no menos adornado ciprés (unos dos siglos posterior, ya que data de principios del siglo XX), es más la imagen del paraíso indígena, lleno de tlaloques,[12] que la del paraíso católico”.[13]

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San María Tonantzintla, cúpula

   De esta manera y con mayor razón es que estamos hablando de un barroco híbrido, mestizo, elaborado por manos indígenas, que representa una iconografía católica venida de España, pero que es trabajada a la manera de las confecciones artesanales oriundas de la zona.

   La torre de dos cuerpos con cúpula y linternilla ostenta columnas de inspiración salomónica. En las esquinas del segundo cuerpo, están de pie los cuatro evangelistas con sus respectivos atributos. Son de una sencillez plástica, manufacturados con una creatividad que expresa su libertad compositiva y que asemejan a las cándidas figurillas de los nacimientos navideños mexicanos.

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San María Tonantzintla, detalle de la torre con la escultura de San Lucas

   Y sobre el barroco mexicano, en este caso mestizo, Justino Fernández afirmaba:

“Pero el barroco, tan atractivo y gustado, no fue suficiente a las ansias de expresión de lo sublime y transgrediendo sus propios límites fue lanzado a nuevas aventuras…y toda suerte de expresiones libres que dieron cabida a creaciones populares de fino sentimiento y original expresividad”.[14].

   Bien se puede aplicar esta tesis a la iglesia de Santa María Tonantzintla.

[1] Barbara Borngässer y Rolf Toman: “Introducción”, en El Barroco. Arquitectura. Escultura. Pintura, Könemann, Köln, 1997, p. 7.

[2] Ernst Gombrich: Historia del Arte, Garrida, Barcelona, 1992, pp. 313-314.

[3] Rodrigo Martínez Barac: “La idea del México Colonial”, Letras Libres, Año XXIV, número 283, julio 2022, p.13.

[4]Leopoldo Castedo: Historia del Arte Hispanoamericano, Alianza Editorial, Madrid, 1988, p. 191.

[5] Juan Víctor Mamani: “Los carangas y la parroquia de San Lorenzo en el Potosí colonial (s. XVI y XIX)”, arqueológicas, Año 5, No. 5, 2015, p. 73. El autor aclara que los indios carangas fueron llevados a Potosí desde el altiplano centro sur rodeado por el lago Titicaca. Los que participaron en la construcción de la fachada del siglo XVIII ya eran indios criollos.

[6] Ana María Telesca de Abbondio: Arquitectura Colonial, Centro Editor de América Latina,  Buenos Aires, 1977, p.53.

[7]María Eugenia Bifareti, Guillermina Cabra, Camila García Martín, Jorgelina Araceli Sciorra: “El sincretismo como afirmación de identidad: la permanencia de lo autóctono frente a lo europeo en las portadas de la iglesia de San Lorenzo y de la casa de Ricardo Rojas”, III Jornadas Estudiantiles de Investigación en Disciplinas Artísticas y Proyectuales, Facultad de Bellas Artes, Universidad Nacional de La Plata, octubre 2017, p. 6.

[8] Ídem.

[9] Julio Glockner: El paraíso barroco de Santa María Tonantzintla, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Puebla, 2018, p. 17.

[10] Pedro Rojas: Tonantzintla. UNAM, México, 1978, p. 62.

[11] Manuel González Galván: “Génesis del barroco y su desarrollo formal en México”, en Historia del Arte Mexicano. Arte Colonial II, Salvat, SEP, México, 1982, p. 817.

[12] Los tlaloques son en el mundo de los muertos, las almas buenas que llegan al Tlalocan, el paraíso donde vive Tláloc, el dios de la lluvia, y ellos le ayudan a repartir el agua.

[13] María Ester Ciancas: El arte en las iglesias de Cholula. Secretaría de Educación Pública, México, 1974, p. 51.

[14] Justino Fernández: “La conciencia estética del arte mexicano dese aquí y ahora”. Estética del Arte Mexicano, UNAM, México, 1990, p. 544.

El relato anti-hispánico: impulso y difusión

Álvaro Sureda (2)  por Álvaro Sureda, historiador

   Este artículo continúa la serie inaugurada sobre la leyenda negra que consideró, en primer lugar, algunos aspectos relacionados con la Conquista de América. Nos disponemos ahora a explicar el origen y la difusión del relato antiespañol elucubrado por algunos españoles,  descifrando sus causas y las consecuencias del mismo.

   Con la unión de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón comienza a surgir en el sur de Europa una monarquía unificada que, con el paso del tiempo −sobre todo durante el reinado de Felipe II (1527-1598)− pasará a denominarse monarquía hispánica. Un territorio de una granBiografia de Felipe II extensión distribuido entre Europa occidental, África del norte, Asia y América[1]. Más allá de la capacidad mostrada por los primeros gobernantes españoles para regir tales territorio, fue inevitable la creación de un complejo sistema de administración con funcionarios insertos en sus órganos de gobierno. En el siglo XVII esta situación encontrará su punto álgido con la creación de los validos o privados del rey, que administrarán el Imperio en nombre de los monarcas.

   Esta configuración en la gobernanza de la monarquía incitaría las luchas de facciones nobiliarias por ocupar los altos puestos de la administración. Se trata de un fenómeno amplio, que traspasa el marco hispánico. Tal es el caso de otros gobiernos europeos como el de Richelieu y Mazarino en Francia o Cecil y Buckingham en el Reino de Inglaterra[2]. ​ Durante el gobierno de Felipe II uno de los principales funcionarios de estado fue Antonio Pérez. Aunque no llegó a ocupar el puesto de valido, su cargo como secretario del rey le brindó una posición de poder e influencia hasta que cayó en desgracia, siendo condenado al destierro.

   Este ostracismo supondrá un acontecimiento importante en la historia de España, puesto que dará inicio a la difusión de una serie de relatos que constituirán los fundamentos de la Leyenda Negra.

Juego de intereses y poder

   Antonio Pérez, hijo de Gonzalo Pérez, que también fue secretario de Felipe II, se postuló para ocupar el cargo de secretario a los 26 años de edad, tras la vacante en el puesto. Por entonces Antonio era ya un hombre atractivo —“gentilhombre de cuerpo y buen rostro”, le describe el cronista Cabrera de Córdoba—, extremadamente simpático y con Antonio Pérez del Hierro - Wikipedia, la enciclopedia librellamativo don de gentes. Antonio Pérez pretendió inmediatamente la Secretaría, pero Felipe II, pese a la estimación que le profesaba, decidió pensarlo y pospuso unos meses el nombramiento. Al parecer, según el mismo cronista, el rey tenía a Antonio por un “mozo derramado”, es decir, liviano o indiscreto; persona, en fin, en la que, pese a las simpatías que despertaba, era arriesgado confiar[3]. Sin embargo, acabaría obteniendo el cargo en 1567, pero con atribuciones atenuadas[4].

   Como ocurría en la inmensa mayoría de las cortes de la época, podía presenciarse la división de facciones a nivel político, siendo las más señaladas las agrupadas alrededor del duque de Alba y del príncipe de Éboli, respectivamente. Aunque el padre de Pérez era reconocido seguidor de la facción del duque, su hijo estará desde el principio alineado con el grupo de los Éboli, siendo el príncipe su principal protector. En el momento de su muerte, encontrará igualmente amparo en la esposa del difunto, Ana Mendoza y de la Cerda: la princesa de Éboli.

   Tanto el sistema de alianzas como los rasgos definidos por Cabrera jugarán un papel muy importante en el asunto que estamos tratando. De hecho, son el motivo principal de las acusaciones que recibirá Pérez y su posterior exilio en el extranjero. En 1576, la alianza Pérez-Éboli conseguirá el destierro del duque de Alba, pero a la vez dejará entrever sospechas de la relación entre ambos y la difusión de secretos deAna de Mendoza de la Cerda - Wikipedia, la enciclopedia libre Estado. Con motivo de la pretensión de Felipe II al trono portugués circulará por Madrid el rumor de que el secretario ha comentado datos importantes a la princesa, quien está interesada en la política portuguesa buscando el casamiento de una de sus hijas con el duque de Braganza[5].   Por otro lado, la estrecha relación que mantiene con Juan de Austria, sitúa a Pérez en una encrucijada porque, como es conocido, en ese momento las relaciones del rey con su hermanastro están presididas por la desconfianza.

   Con todo, la relación entre el rey y su secretario sólo se empañará con la aparición en Madrid de Juan de Escobedo, secretario de Juan de Austria. Escobedo, quien llega a la capital para presentar al rey los planes de Don Juan, empieza a ser sospechoso de portar otros mensajes que podrían ensombrecer la fama de Antonio Pérez. Se cree que aquél posee cierta información y capacidad para divulgar rumores acerca de esa estrecha relación con la princesa de Éboli. Por este motivo, el secretario del rey comienza a plantear al monarca que Verdinegro (apodo con el que se refieren a Escobedo) debe de ser la influencia negativa sobre don Juan de Austria, justificando así su eliminación. El 31 de marzo de 1578 será asesinado en un callejón de Madrid.

   Este acontecimiento es discutido por diferentes autores. Unos piensan que la implicación del rey es perfectamente demostrable, como en el caso de Escudero López[6]. Otros, sin embargo, creen que el rey no estaría involucrado; al menos por falta de pruebas, según ha sostenido Kamen[7], por ejemplo. Sea cual sea la implicación de Felipe II, este crimen marcará una cadena de episodios que tendrán una repercusión directa en la vida de Pérez.

La instrumentalización de un proceso

  A pesar de la protección inicial del rey, las tornas cambiarán rápidamente. El 9 de julio, estando el rey en Aranjuez, partirá Salón del Trono: EL CARDENAL GRANVELArápidamente a la capital con motivo de la pesquisa que se realizará al secretario y la princesa de Éboli, quienes además de ser investigados por el asunto de Escobedo, se les añade la acusación de realizar  amenazas contra la vida de Rodrigo Vázquez de Arce, encargado de la investigación del asesinato de Escobedo[8]. Finalmente, con la llegada del Cardenal Granvela, llamado por el rey para hacerse cargo de las funciones de Estado, se ordenaría el arresto de Pérez el día 28 de julio por la noche.

   En los próximos años el caso de Pérez quedaría en suspenso, al ser sustituido por otras circunstancias más apremiantes para la monarquía, como la invasión de Portugal. Aunque éste es uno de los sucesos más importantes, parece ser que la posesión de treinta cofres con documentos confidenciales del rey por parte del secretario[9] pudo albergar otro motivo de indisposición contra él. No obstante, éste conservó todavía cierta libertad de movimientos, pudiendo desplazarse entre sus casas de la capital y el campo, en las que cumplió la reclusión domiciliaria. Como él mismo dijo: “partió el rey para Portugal. Quedó Antonio Pérez en Madrid en aquella casa a manera de prisión. En su oficio no se hizo ninguna novedad. En este estado estuvo hasta 1585”[10].

   En ese año el rey dictó sentencia contra Pérez. La pena consistía en dos años de reclusión y diez años de destierro, además de la suspensión del cargo de Secretario de Estado durante ese tiempo[11]. Con todo, el secretario seguirá un periplo de viajes por diferentes localidades hasta que en febrero de 1590 el monarca emitirá un ultimátum. Después de haber sido torturado el reo emprenderá su huida a Aragón, donde la legislación del reino restringía la potestad del rey[12].

   Desde la llegada de Pérez el problema se irá acentuando. Como explica Escudero, los intentos del convicto por aplacar la situación en una carta en la que se muestra sumiso al rey, no impedirá que la Junta Real confirme la sentencia el 1 de julio de 1590:

Lo debían de condenar y condenaban en pena de muerte natural de horca y a que primero sea arrastrado por las calles públicas en la forma acostumbrada. Y después de muerto le sea cortada la cabeza con un cuchillo de hierro y acero y sea puesta en lugar público.

   El peligro condujo a que Pérez se defendiera con la publicación de una cédula de defensiones en la que acusaba al rey de ordenar la ejecución de Verdinegro. A partir de aquí surgirá la publicación del extenso Memorial de la causa de Pérez, que entonces se conocía como Librillo,  el cual fue publicado en Castilla y Aragón y más tarde en Pau (Francia), cuando Pérez se fugó[13].

   Con la circulación de dicho documento se propagó parte de la leyenda negra por Europa[14]. Si bien es cierto que en anteriores ocasiones se comenzaron a difundir rumores negativos contra la corona hispana a partir de la lectura de la Brevísima Relación de Bartolomé de las Casas o La apología de Guillermo de Orange[15]. En el caso de Antonio Pérez podemos encontrar uno de los primeros casos en los que un español contribuye a alimentar las falsedades sobre las que se asentará la Leyenda.

   Aunque en palabras de Ungerer los escritos de Pérez se fundamentan en el objetivo de criticar al rey, desde el exilio se identificará con los enemigos de Felipe II en Castilla y Aragón, determinándole a publicar sus obras[16]. Esos escritos irán rápidamente más allá de su primer propósito, llegando a desarrollar una propaganda antiespañola para hallar así el apoyo de las diferentes cortes europeas.

   Tras una estancia en Francia, donde decide apoyar a Enrique IV en su intención de invadir España, Antonio Pérez llegó a Londres como enviado del soberano galo. Allí procuró alentar la propaganda Blog de bibliofilia: RELACIONES DE ANTONIO PÉREZantiespañola pensando que sería un buen modo de hacer carrera y publicó sus famosas Relaciones en 1594 bajo el pseudónimo de Rafael y Azarías Peregrino. En Londres, Pérez actúa bajo un seudónimo que no engaña a nadie y finalmente en las ediciones francesas firma con su propio nombre[17]. Como explica María Elvira Roca, dicho texto tuvo un importante éxito, según lo demuestran la continuidad de sus ediciones (1598, 1615, 1624…) y su traducción al francés[18].

   Cuando Pérez llega a Inglaterra busca el apoyo de la “reina Virgen” (Isabel I). Pero al tratarse de unos escritos donde se aprecia un ataque personal a Felipe II, las autoridades inglesas no ven una prioridad a la hora de usarlos porque las relaciones con España atraviesan entonces un período de relativa paz[19]. Si desde un principio Pérez hubiera acudido a los holandeses habría obtenido más apoyo. En una situación en la que el príncipe de Orange siente la necesidad de obtener pruebas que sirvan no sólo para acusar a Felipe, sino para encontrar motivos que justifiquen los levantamientos en los Países Bajos, las obras de Pérez habrían tenido un impulso mayor. Las acusaciones directas que se hacen en el documento sobre el asesinato del príncipe Carlos por parte de su padre son un argumento de especial relevancia, que se identifica mucho con las acusaciones que había realizado previamente el príncipe de Orange en su Apología.

 Otros de los argumentos de incriminación y difamación que se encuentran en la obra del antiguo secretario tratan de describir a Felipe II con una serie de rasgos de tirano o asesino: «la tiranía es tan natural a Felipe como la risa al hombre» y que «no hace distinción de personas; las LA LEYENDA NEGRA ESPAÑOLA – LA ALCAZABAenvenena a todas sin temor de Dios ni vergüenza de los hombres».  Aunque, como hemos visto al principio, en Inglaterra sus afirmaciones no conocerán un apoyo inicial, algunos de los grupos nacionalistas que ven en la monarquía hispánica un peligro utilizarán algunos de estos argumentos para desarrollar una imagen hispanófoba. Como expone Ungerer, las Relaciones fueron traducidas al inglés y publicadas en 1715 en Londres, posiblemente bajo influencia del gobierno, en una época en la que Inglaterra seguía una política agresiva contra España[20].

   El caso más claro de propaganda antiespañola lo podemos observar en tiempos del rey Jacobo I de Inglaterra, sucesor al trono de Isabel I. Durante su reinado, en 1620, se iniciará una serie de fuertes agitaciones propagandísticas que tendrán que ver con la amistad que el rey profesaba al embajador español, en un momento donde se plantea la unión del príncipe de Gales con una infanta española. En un contexto donde los anglicanos deciden preservar sus políticas religiosas, el bando nacionalista-anglicano decide iniciar esta propaganda. Ésta se reproducirá durante la guerra de los Treinta Años y tendrá su punto álgido con  la Revolución Gloriosa de 1688 y la coronación de Guillermo de Orange en el trono inglés[21].

  En 1611 Antonio Pérez morirá en Francia sin apoyos y pobre. Sin embargo, en su testamento confesará su lealtad al rey −entonces, Felipe III− y al catolicismo. Años después se modificará la imagen de Pérez en España. Sus obras alcanzaron una cierta aceptación. Algo que podemos observar en la obra colectiva retrato de españoles ilustres (2)Retratos de Españoles Ilustres con un epítome de sus vidas, que comenzó a publicarse por folletos en 1791 con dedicatoria al conde de Floridablanca, ministro de Carlos IV. Antonio Pérez, por influencia de la línea crítica de la Ilustración contra el modelo sociopolítico español del Siglo de Oro, dejó de ser para muchos un espía traidor para convertirse en una víctima inocente del tétrico Felipe II[22].

Conclusión

  En definitiva, si bien podemos decir que la leyenda negra no fue iniciada por Antonio Pérez, es claro que sus escritos fueron aprovechados para atacar a España y a los españoles. Se recurrió a la hipérbole para convertir una venganza personal contra el rey en todo un proceso contra el sistema de ideas español. De esta manera se empañaría un período de la historia en la que España se muestra preponderante; no sólo como la principal potencia militar del mundo, sino como la principal defensora del catolicismo en Europa, inmersa en las guerras de religión. Quizá si se tuviera en cuenta la máxima vigésimo tercera en su versículo paralelo del libro bíblico de los Proverbios (adquiere la verdad y no la vendas: sabiduría, instrucción, discernimiento) la situación sería bien diferente.

NOTAS

[1] Durante el reinado de Felipe II, aunque no se mantendrá bajo su dominio el Sacro Imperio, que pasará a estar bajo el mando de su tío Fernando, a partir de 1580, tras la batalla de Alcántara, la corona portuguesa pasará a manos de los reyes españoles hasta 1640.

[2] García, Bernardo: Los validos, Akal, Madrid, 1997, pág. 4.

[3] Escudero López, José Antonio:  “Antonio Pérez”, en Real Academia de la Historia, Diccionario Biográfico electrónico, en red,  http://dbe.rah.es/

[4] Cabe señalar, que con el nombramiento de Antonio Pérez, como secretario, se da por primera vez, una división del cargo, puesto que pasará a ser compartido con Gabriel de Zayas. El rey decide que cada uno se ocupe de diferentes partes del gobierno, siendo para Pérez, los asuntos de Italia y Zayas los asuntos del norte de Europa. Dicha partición supondrá en el futuro una cierta rivalidad por la intromisión entre ambos de tareas que originalmente no se corresponden con la división del trabajo.

[5] Kamen, Henry: Felipe de España, Siglo XXI Editores, 1997, Madrid, pág. 175.

[6] [] hoy pueden darse por seguras tres cosas: la complicidad política del Monarca con el crimen de Estado; las relaciones del secretario con la princesa (que, como dijo un testigo, “sabía secretos de Estado”), y la carencia de cualquier tipo de relación pasional entre el Rey y ella. En cuanto a la primera, la complicidad de Felipe II parece manifiesta, tanto por el hecho de que transcurrieran meses hasta iniciarse la investigación, como porque los jueces llegaron a preguntar a Pérez sobre “las causas que había habido para que Su Majestad diese su consentimiento a la muerte del Secretario Escobedo”, o por la tolerancia que se tuvo para que escaparan los asesinos contratados por Pérez. En todo caso, esa complicidad fue tácita, pues el secretario no pudo arrancar del Monarca una orden escrita de la ejecución. A su vez, las relaciones de Pérez con la Éboli parecen notorias, debiendo ella, cuando menos, estar al tanto de cuanto sucedía, hasta el punto de que Pazos, el presidente de Castilla, comunicó al Rey que “tenemos sospecha de que [ella] es la levadura de todo esto”. Las relaciones amorosas de Felipe II con la Éboli, en fin, no pasan de ser una lucubración melodramática. Escudero López: “Antonio Pérez”, art. cit.

[7] Los que creen que el Rey estaba implicado bien pueden sugerir que él mismo destruyó los documentos que lo comprometían, El único texto que al parecer involucra al rey es el de la Haya, en el que Marañón condía plenamente. Si descontamos esta fuente no verificable (es una copia), no hay forma de atribuir responsabilidades al Rey [] Hace falta un nuevo estudio sobre el caso Pérez-Escobedo.  Kamen: Felipe de Españaop. cit, pág. 173.

[8] Muro, Gaspar: Vida de la Princesa de Éboli, Madrid, 1877, pág. 119-124. Citado en  Kamen: Felipe…op cit, pág. 176

[9]  Ibid, pág. 301.

[10] Pérez, Antonio: Relaciones, París 1598, pág. 25.

[11] El rey decidirá finalmente separar los casos de Pérez y de Éboli, siendo el caso de la princesa el que se atenderá el primero y el otro acabará pendiente.

[12] Escudero López: “Antonio Pérez”, art. cit.

[13]Durante todo el tiempo que pasará en Aragón, los problemas que se irán produciendo serán de una extrema gravedad. Un ejemplo de ello serán las conocidas como “Turbaciones de Aragón”, las cuales convertidas en revueltas, llevarán a la intervención directa del ejército para entrar en Zaragoza y una serie de condenados a muerte por haberse opuesto directamente al rey.

[14] Escudero López: “Antonio Pérez”, art. cit.

[15] Es interesante la exposición que hace María Elvira Roca en su libro Imperiofobia y Leyenda negra, donde repasa todo el concepto de Leyenda negra y hace un estudio en profundidad de la Leyenda negra contra España entre otros.

[16] Ungerer, Gustav (1963). «Bibliographical notes on the works of Antonio Perez». Revista de Historia Jerónimo Zurita. Cuadernos 16-18.

[17]  Sobre las variaciones que Pérez va introduciendo según las circunstancias, véase Paloma Bravo, «Las Relaciones de Antonio Pérez, un texto en movimiento», en José Martínez Millán (coord.), Actas del Congreso Internacional «Felipe II (1527-1598): Europa y la Monarquía Católica» (Universidad Autónoma de Madrid, 20-23 de abril de 1998), Madrid: Parteluz, 1998, vol. 4, págs. 11-24. Citado en Roca, María Elvira: Imperiofobia y Leyenda Negra, Siruela, Madrid, 2016, pág. 266.

[18]  Roca: Imperiofobia…op. cit, pág. 266.

[19] Algunos autores como Roca, aventuran que es posible que las anteriores traiciones realizadas por Pérez, no fomentarán una credibilidad en el secretario por parte de Isabel, quién en general se mantuvo un poco al margen de él, aunque sí que hablaron en algunas ocasiones a lo largo de los dos años que Antonio pasará en la corte inglesa. Ibid, pág. 267.

[20]  Ungerer: art. cit.

[21] Roca: Imperiofobia…op. cit, pág. 269

[22] Ibid, pág. 268.

La crisis de Taiwán: una disputa histórica

Juan Carlos por Juan Carlos Rodríguez, historiador

Una nueva bipolaridad

     Los posicionamientos geopolíticos en un mundo globalizado como el nuestro rigen el destino de sus ciudadanos y provocan oscilaciones que explican el comportamiento político y económico de las sociedades.

     En el contexto internacional actual, en el que se han reavivado los bloques de la Guerra Fría debido al conflicto de Ucrania, el papel de la República Popular China tendrá consecuencias a gran escala si sus postulados chocan con los Estados Unidos de América. En los últimos meses se ha hablado mucho sobre el posicionamiento del gigante asiático en referencia a la Guerra de Ucrania. Los occidentales han tildado su comportamiento de prorruso por continuar sus relaciones comerciales con el gobierno de Moscú, mientras que desde la capital rusa, se esperaba una implicación mayor de Pekín.

Intereses encontrados en el Mar Meridional

     En paralelo a los desafíos en Kiev, estamos ante una escalada de la tensión en la zona del Mar Meridional de China, que ha tenido como momento estelar la inoportuna visita de la Presidenta de la Cámara de representantes de EEUU, Nancy Pelosi, a la isla de Taiwán el pasado agosto. Dicha maniobra americana, como la mayoría de las llevadas aQuién es Nancy Pelosi, la funcionaria que generó la tensión con China por  su visita a Taiwán - El Cronista cabo por Washington, no son fruto de la improvisación, sino de una coyuntura internacional determinada. La idea estadounidense es la de presionar al Gobierno de Pekín, marcando su territorio en la zona del Indo-Pacífico para frenar así las pretensiones chinas sobre Taiwán y el Mar Meridional; además de definir la agenda internacional conforme a sus reglas. Una actitud condicionada por los informes del Pentágono cuando detecta posibilidades reales de enfrentamiento directo.

     Al igual que Rusia, China también necesita una salida marítima a su territorio continental. Si quiere mantener y aumentar su prosperidad económica, debe potenciar el Indo-Pacífico –término referido por la geoestrategia− y desplegar así sus tentáculos en el Índico y en el Pacífico occidental. Desde el punto de vista económico, el Mar Meridional de China juega un papel imprescindible para el desarrollo comercial del gigante asiático. Un tercio del comercio marítimo mundial pasa por dicha región y el control de éste por Pekín. Se trata de un objetivo irrenunciable. Dentro del gran proyecto chino de la Nueva Ruta de la Seda, la seguridad del estrecho de Malaca será vital. La gran estrategia marítima de China no es el resultado de un revisionismo territorial, sino más bien el propósito de transformar una situación geográfica desfavorable en una en que el Estado chino se pueda mantener como potencia simultáneamente en los dos océanos: el Índico y el Pacífico occidental[1].

Mar de China     Conviene recordar que el Partido Comunista Chino (PCCh) ha incidido reiteradamente en sus últimos congresos en la necesidad de hacer realidad sus aspiraciones de “devolver” a China a una posición de fuerza, prosperidad y liderazgo en el escenario global. Recordemos que los chinos llaman a su país Zhongguo, que literalmente quiere decir la nación del centro.

     China, a diferencia de su propia visión de hace tan solo unas pocas décadas, parece ahora consciente de que está envuelta en una importante competencia estratégica internacional con otras potencias (particularmente con EE.UU.) al que irremediablemente habrá de hacer frente. China está transformando el orden de seguridad marítima unipolar asiático de los últimos 75 años en uno multipolar.

     Según el coronel José Pardo Santayana, coordinador y analista principal del Instituto Español de Estudios Estratégicos, de ser necesario China podría librar guerras periféricas locales para establecerse en la zona crítica que se extiende desde Malaca hasta Taiwán. Recuperar Taiwán y ejercer un control efectivo sobre el Mar Meridional de China crearía un bastión marítimo seguro que permitiría el establecimiento de una fuerza naval conjunta, concentrada entre la isla de Hainan y Taiwán, capaz de utilizar su posición central para desplegarse rápidamente entre los océanos Pacífico occidental e Índico, con la posibilidad real de actuar en una u otra dirección. Con dicho fin, China ha articulado una estrategia marítima que persigue la gradual finlandización del Sudeste Asiático y la recuperación de Taiwán[2].

     Los intereses chinos en el Mar Meridional chocan con sus vecinos Xi Jinping - Viquipèdia, l'enciclopèdia lliureasiáticos, que ven en peligro su soberanía sobre las aguas limítrofes. Taiwán, Malasia, Vietnam, Brunéi, Indonesia y Filipinas ven amenazados sus dominios marítimos, debido a la creciente militarización de la zona por las fuerzas navales chinas. Además de los países citados, Corea del Sur y Japón dependen de esta vía de comunicación y ven con recelo las maniobras de Xi Jinping.

     Estados Unidos, bien posicionado históricamente en la zona, donde cuenta con numerosas bases navales, se está viendo desplazado y su cooperación con los socios asiáticos es una estrategia que debe seguir cultivando si pretende tener mínimamente controlado al gigante asiático. Dentro de la estrategia estadounidense de limitar la expansión de los intereses chinos, cabe mencionar el incremento de la inversión en la zona y la creación del QUAD (alianza formada por Australia, India, Japón y EEUU).

Bases militares Pacífico

China ante Taiwán: posibles repercusiones

     Taiwán constituyó una pieza clave de la política de Washington en Asia durante la Guerra Fría, permitiendo a la isla el acceso al mercado estadounidense y formar parte del engranaje de las cadenas de suministro mundiales. A partir del restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y la República Popular China (1979) se iniciará una compleja relación triangular Pekín-Washington-Taipéi. Los postulados de la Casa Blanca han sido ambivalentes; por un lado, mimando a Taiwán sin reconocer oficialmente su independencia como Estado y, por otro, presionando a China en sus aspiraciones anexionistas.

     El pasado 10 de agosto, pocos días después de la visita de Nancy Pelosi, el Consejo de Estado Chino publicó un libro blanco titulado La cuestión de Taiwán y la reunificación de China en la nueva era. En él se plasma la narrativa oficial sobre la dirección estratégica en referencia a Taiwán. De entre sus afirmaciones más destacadas sobresalen las siguientes: Somos una China y Taiwán es parte de China. Es un hecho indisputable apoyado por la historia y la ley. Taiwán nunca ha sido un Estado. Su estatus como parte de China es inalterable. Además, el Partido Comunista Chino (PCCh) se compromete con la misión histórica de resolver la cuestión de Taiwán y lograr la reunificación completa de China. Asimismo, deja claro que: Para lograr la reunificación pacífica, debemos reconocer que la parte continental y Taiwán tienen sus propios sistemas sociales e ideologías distintas. El principio de ‘un país con dos sistemas’ es la solución más inclusiva a este problema. Es un enfoque basado en los principios de la democracia, demuestra buena voluntad, busca una resolución pacífica de la cuestión de Taiwán y ofrece beneficios mutuos. Las diferencias en el sistema social no son un obstáculo para la reunificación ni una justificación para el secesionismo.

     De todo ello podemos extraer dos conclusiones. La primera, que nunca ha reconocido la soberanía de Taiwán como Estado independiente y lo considera una parte más de China. La segunda, que, a pesar de ello, se quiere resolver el problema histórico de manera pacífica.

     Para Business insider, una guerra entre China y Taiwán tendría unas consecuencias devastadoras para el sector tecnológico a nivel internacional, mucho más profundas que las que estamos ya viviendo, derivadas de la pandemia de Covid-19. Aumentarían los precios de los productos exportados debido a que los costes de producción de dispositivos tecnológicos serían más elevados, al igual que se produciría una crisis logística en la que los productos y materiales de Taiwán tendrían restricciones para llegar a los mercados. Todo ello se traduciríaElectrónica (2) en el desabastecimiento de semiconductores para la fabricación de los procesadores a nivel mundial (cabe recordar que el 90% son fabricados en la isla). No únicamente habría problemas para empresas con sede en Taiwán como Acer, Asus o Mediatek, sino que además dejaría paralizados a Intel, Qualcomm, AMD, MediaTek, NVIDIA o a la mismísima Apple.

     Se vislumbran dos escenarios posibles. En el primero China iría consiguiendo su objetivo y llegaría a dominar todo el Mar Meridional (de facto, ya reclama el 90% de sus aguas y la isla de Taiwán). En el segundo de los escenarios EEUU y sus socios asiáticos conseguirán limitar las pretensiones chinas y su potencialidad naval. Todo parece indicar la factibilidad de la primera solución, ya que el aliado de la distancia física juega su papel, como ya ocurrió en su día. De producirse cualquiera de los escenarios y, a pesar de algunas de las agitadas declaraciones dadas a conocer por los medios de comunicación sensacionalistas, siempre sería a medio o largo plazo. Estamos, pues, todavía lejos de una guerra abierta entre las partes.

[1] KAUSHAL, Sidharth; MARKIEWITCZ, Magdalena. «Crossing the River by Feeling the Stones. The Trajectory of China’s Maritime Transformation». Occasional Paper. RUSI, octubre de 2019.

[2] PARDO DE SANTAYANA, José: Geopolítica de Asia, el nuevo centro de gravedad del mundo. Panorama Estratégico 2020. Instituto Español de Estudios Estratégicos. Ministerio de Defensa, marzo 2020.

International Year of the Family

ALEX VAZQUEZ PHOTO por José Alejandro Vázquez, IFF

Context

  The Covid-19 pandemic impacted the pace of various United Nations’ efforts to alleviate theburden of uncountable disruptions suffered by many families. On November 15th, 2021 after a turbulent year and not much significant progress on the so-called “family resolution”, Guinea on behalf of the Group of 77 + China, introduced the draft resolution to the Third Committee [1].

  The resolution, co-sponsored by Kazakhstan and Uzbekistan, portrays an effort to highlight the spirit of cooperation and collaboration shown by all member states, which enabled the agreement on important issues addressed in the resolution. At the same time, member states recognized the role of the State of Qatar as a longstanding facilitator of the document and their leadership in accomplishing consensus. [2]

 The consensus achieved is never overestimated considering how delicate family matters haveproven to be. Nevertheless, we celebrate the novelty that this year, the document focus on the preparations for and observance of the thirtieth anniversary of the International Year of the Family in 2024. The upcoming Anniversary is marked by many challenges for families andgovernments alike, urging the need for a collaborative spirit to support families in their social role and as an efficient tool to achieve the 2030 Agenda for Sustainable Development.

   We reproduce in this paper the approved text [3], highlighting some of the new paragraphs added or expanded to show the importance of the resolution in the coming years and especially while having the 30 thAnniversary on the horizon.

Motherhood, Teleworking and the Value of Work

   Encourages Governments […] to develop strategiesand programmes aimed at strengthening national capacities to address national priorities relating to family issues and to step up their efforts, in collaboration with relevant stakeholders, to implement those objectives, in particular in the areas of fighting poverty and hunger to prevent the intergenerational transfer and feminization of poverty and ensure thewell-being of all at all ages in order to achieve the 2030 Agenda for Sustainable Development. [4]

  Up until 2020, several paragraphs featured the role of women in families. The current document brings new perspectives and interesting references to the recognition of mothers in the household and ways how governments can support their role better.

   The transition of becoming a mother poses many challenges and has been relatively well researched, with studies finding that women experience the transition as overwhelming [5]. With motherhood, they also experience improved self-image, growth of their own resources, and a greater sense of meaning in life. [6] The responsibility of being a good mother also involves self-reflection and the ability to cope with fears, demands, and commitments. [7]

   Also encourages Member States to recognize, reduce and redistribute unpaid care and domestic work, particularly by women, and enhance efforts to ensure equal pay for equal work or work of equal, and to promote work-family balance as conducive to the well-being of children, youth, persons with disabilities and older persons and the achievement of gender equality and the empowerment of all women and girls, interalia, through the improvement of working conditions for workers with family responsibilities, expanding flexible working arrangements, including through the use ofnew information and communications technologies, and providing and/or expanding leave arrangements, such as maternity leave and paternity leave […]. [8]

  A key strategy to support mothers during the transition has been teleworking. Under normalconditions, teleworking was done voluntarily, with a view to allowing the work to be arranged in a way that best meets the overall objectives and needs of the companies and organisations, covering both employers’ and workers’ needs. With the pandemic, teleworking was boosted substantially, resulting in more than 1/3 of employed people working from home, with a greater share of women than men. [9] Compared to 2018, when less than 5% of employees worked remotely regularly and less than 10% occasionally, as reported by the EC 2020.

  Teleworking provides many opportunities to contribute to gender equality such as improved participation in the labor market; increased flexibility in the organization of working time and in combining unpaid care responsibilities with paid employment, which can improve labor market participation; productivity gains through higher performance; a better spatial match between demand and supply of labor without the need for moving to another place; time and cost savings due to the elimination of or decrease in commuting, etc.

  At the same time, teleworking carries some risks, such as possible challenges related to the worker becoming invisible in the work community; missing out on formal and informal support structures, personal contacts with colleagues and access to information, promotion and training opportunities; possible worsening of gender inequalities and increased risk of violence and harassment.

   For women, this can exacerbate existing gender inequalities. Mitigating such risks successfully calls for a proper gender analysis – as even policies that might look gender-neutral may, in reality, be gender blind and affect women negatively – so every effort must be taken to strive for a positive impact. [10]

Covid-19 Recovery

   Calls upon Member States, United Nations entities, within their respective mandates, and other relevant stakeholders to protect families and family members from the negative socioeconomic and health-related impacts of the COVID-19 pandemic, including, inter alia, by providing access to full and productive employment and decent work, as well as effective, inclusive, resilient and gender- sensitive social protection systems and public services, expanded child and family benefits, paid parental leave and sick leave, improved flexibility of working arrangements and gender-sensitive services to reduce the burden of care, including quality childcare. [11]

 The COVID-19 pandemic risks devastating long-term economic consequences for children, families, communities and countries around the world. Children who were already marginalized are the most affected, as they suffer the impact of living in poverty, lost education, poorer nutrition and disrupted mental health. Usually, economic crises are followed by cuts to government spending, including on programmes for children. If the world repeats this pattern in the wake of COVID-19, poverty and deprivation among children will persist long after the immediate crisis has waned.

   To prevent a lost decade, it is essential that countries invest in children to achieve sustained, inclusive economic growth and ensure they are prepared for the global economy of the future. We urgently need an inclusive recovery plan to reinstate the hard-won development gains of the past and avert the consequences of poverty for millions more children and their families.

   An inclusive recovery requires governments safeguarding critical social spending to ensure that social systems and interventions are protected from spending cuts and expanded where inadequate.

  For instance, identify and ring-fence spending on programmes for children, adopting the principle of children being first in line for investment and last in line for cuts; and expand resilient social protection programmes for the most vulnerable children, no matter their migration status, as well as families with children, including working towards universal child benefits and child-friendly services like affordable, quality childcare. [12]

Parenting Education

  Also encourages Member States to invest in family-oriented policies and programmes and to provide universal and gender-sensitive social protection systems, which are key to ensuring poverty reduction, including, as appropriate, targeted cash transfers for families in vulnerable situations, as can be the case of families headed by a single parent, in particular those headed by women, and which are most effective in reducing poverty when accompanied by other measures, such as providing access to basic services, high-quality education and health-care services, in addition to family services and counselling. [13]

  Family services and counseling are related to parenting education. Parenting support has been an important tool for parents and caregivers in their child-rearing efforts. It might not have always been known with this term, but it is certain that from one generation to another it has been informally transmitted a set of guidelines, comprehensive education and training of parents and caregivers. The shared priority has been children’s well-being and risk prevention. [14].

   Further encourages Member States to provide legal identity, including birth registration, in accordance with international law, including relevant provisions of the Convention on the Rights of the Child and/or relevant provisions of the International Covenant on Civil and Political Rights, and death registration, as a means of, inter alia, promoting peaceful and inclusive societies for sustainable development and access to benefits, including social protection. [15]

  In this regard, governments should invest in parenting education programs that address the different range of parenting needs and dimensions; empower parents and caregivers to continue to build on their good practices while enabling them to adopt others that will improve children’s health, development, learning and wellbeing and ensure they are protected.

   Also, make the well-being of parents, children and other caregivers’ the explicit objective of parenting policies and programmes, while investing in universal, positive parenting programs and services that are sensitive to the requirements of individual families and the different needs of mothers, fathers and other caregivers;

   Encourages Member States to invest in parenting education as a tool to enhance children’s well-being and prevent all forms of violence against children, including through promoting non-violent forms of discipline, and to ensure that parenting education programmes are inclusive of parents, grandparents and, where applicable, the members of the extended family or community as provided by local custom, legal guardians or other persons legally responsible for the children, maintaining a gender perspective throughout.[16]

 With a gender perspective in mind, efforts should be put into, recognizing the responsibility of men to families and encouraging their contribution, developing policies to address the absence of males/fathers on family well-being, and promoting active and present fatherhood;

   Also encourages Member States to establish policies that support all families in providing a nurturing environment, and in preventing and eliminating domestic violence and harmful practices, including female genital mutilation and child, early and forced marriage. [17]

  While providing a nurturing environment, parents and caregivers should recognize the valuable contribution of grandparents and other kins to parenting and invest in family policies and programs that promote strong intergenerational interactions, such as intergenerational living arrangements and parenting education in an effort to promote inclusive urbanization, intergenerational solidarity and social cohesion.

   Further encourages Member States to improve the collection and use of data, disaggregated by age, sex and other relevant criteria, for the formulation and evaluation of family-oriented policies and programmes to effectively respond to the challenges faced by families and harness their contribution to development. [18]

  In this regard, promote research on families and parenting, programmes evaluations and impact assessments of parenting policies and programs, so that the role of parents and their contribution to children’s wellbeing and social development can be better understood and supported by all stakeholders.

   Without leaving behaving the creation of an enabling participatory space to promote an environment for meaningful contributions of civil society organizations in the design, implementation and monitoring of family policies and programs, removing barriers to the establishment, work and funding of nongovernmental organizations.

Preparations for 2024

   Calls upon Member States, United Nations entities and relevant stakeholders to promote the preparations for the observance of the thirtieth anniversary of the International Year of the Family in 2024 at the national, regional and international levels through practical initiatives, including family-oriented policies and programmes responding to the needs of all families. [19]

   Our Federation together with a group of transnational and regional organizations is fully involved with the Preparations for the 30th Anniversary of the International Year of the Family. A whole plan of action has been put into effect and in a joint effort to make the year 2024 a turning point for families around the world.

   Invites relevant stakeholders, as part of the preparations for the thirtieth anniversary of theInternational Year of the Family, to support research and awareness-raising activities at the national, regional and international levels on the impact of technological, demographic, urbanization, migration and climate change trends on families in order to harness their positive effects and mitigate their negative impacts. [20]

   We are committed to turning the Anniversary into a substantial and enriching discussion to bring the role of the family unit and policies towards social development into reality. In order to make every effort more effective, we are following the lead of the United Nations Secretary General to focus on four megatrends.

   For instance, the latest Focus Group organized in early 2021 on New Technologies and Families has produced some valuable recommendations for policymakers. Among those, policymakers should adopt a holistic approach when considering the experience and needs of all the various partakers in education, like children, parents, caregivers, teachers, institutions.

 Education and child-related professionals should promote open communication between parents and children about digital technology, including discussions about online risks and benefits. Further, they should encourage parents to engage with the platforms and media their children utilize as a means of understanding their children’s digital lives. [21]

   We are committed to continuing the organization of Regional Group Meetings, Focus Groups and Raise-Awareness events to enrich the proposals of a Civil Society Declaration in the making. The importance of experts active in a variety of fields related to families is the cornerstone of any substantial contribution together with good practices and advice funneled from the Civil Society Perspective.

[1] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1

[2] https://media.un.org/en/asset/k11/k11ic2a8rm

[3] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1.

[4] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1, OP2

[5] Lofmarck 2014.

[6] Sheeran, Jones, and Rowe 2016.

[7] Akerjordet and Severinsson 2010.

[8] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1, OP8

[9] Eurofound report ‘Living, working and COVID-19’, 2020.

[10] Opinion on Teleworking and gender equality. European Economic and Social Committee, 24 March 2021.

[11] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1, OP3.

[12] Report. Preventing a lost decade. Urgent action to reverse the devastating impact of COVID-19 on children and young people, UNICEF INNOCENTI, 2021

[13] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1, OP11

[14] undocs.org/A/RES/74/124.

[15] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1, OP12.

[16] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1, OP14.

[17] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1, OP15.

[18] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1, OP16.

[19] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1, OP4.

[20] undocs.org/A/C.3/76/L.18/Rev.1, OP5.

[21] Focus Group on Families and New Technologies – Outcome Publication, available at: https://familyperspective.org//focus-group-families-and-new-technologies/

El sentido de la lealtad

Suarez 2 (2) por Luis Suárez, Real Academia de la Historia.

   El término fidelidad puede responder a una definición más o menos amplia. Una de las acepciones que recoge el diccionario es el de «la observancia que alguien debe a otra persona». Esto puede confundirse fácilmente con la lealtad: «el que es leal guarda a alguien o algo la debida fidelidad». Aunque es cierto que desde la perspectiva de la virtud, que busca el bien de la persona (propio y ajeno), la fidelidad y la lealtad debieran representar el anverso y reverso de una misma medalla, su significado admite matices y aun diferencias. Más aún en el ámbito político o económico.

   Desde la Edad Media, la tradición española distinguía estas dos realidades en el ámbito de las relaciones personales y sociales. En efecto, fiel era el súbdito que seguía a su señor sin preguntarse por la justicia de su causa. Leal, sin embargo, era quien evitaba que el señor cayera en injusticia o incurriera en error. Ya las Cortes de Castilla de 1385 consideraban la lealtad como la principal virtud de la que dependen las monarquías para su existencia y progreso, pues de ella (el consejo emitido con rectitud moral para la gobernanza del reino) derivaríanCuriosidades históricas del capítulo 26 de 'Isabel' | RTVE.es todas las demás virtudes. Así, el súbdito o vasallo leal recordaría al rey su «deber de reinar» y no «su derecho». Es decir, invocaría sus obligaciones morales ordenadas a la edificación del reino y de sus súbditos. De aquí derivaría la llamada legitimidad de ejercicio, que otorgaría auténtico valor a la legitimidad de origen (la elección, por distintas circunstancias, de una dinastía reinante, precisamente para desempeñar dicho cometido a favor del bien común). Este presupuesto implicaría reciprocidad entre el rey y los súbditos, representados en las Cortes, asistiéndose mutuamente para promover el desarrollo espiritual y material de todo el reino.

   De la confusión antes citada han nacido en nuestros días algunas equivocaciones muy perjudiciales. Se ha creído, por ejemplo, que la fidelidad al superior o a quien tiene el poder (a nivel político, empresarial, etc.) es una virtud que obliga al subordinado. De ahí la monstruosidad de pensar que el jefe o líder siempre tiene la razón y que hay que obedecerlo ciegamente sin preguntarse por la justicia o moralidad de sus actos. Cesa entonces el deber de corregir, enmendar o aconsejar, propio de la lealtad. De ahí la tendencia, tan extendida, de quienes al frente del mando se rodean de simples fieles que asienten, alagan, aplauden y no discuten. Se pierde así el sentido de la limitación y el poder se convierte en un absoluto que busca resarcirse y no servir a los demás según el orden moral.

La Revolucion Gloriosa timeline | Timetoast timelines

   La legitimidad fundada en la virtud de la lealtad permitió en la antigua monarquía hispánica «acatar y no cumplir» la orden emanada del rey, pudiéndose iniciar un recurso de contrafuero que asegurara los derechos del reino y de sus súbditos en caso de verse conculcados. La obediencia no se entendía como un automatismo, sino como acto juicioso, que examina previamente si la orden es correcta o no. No existía esa argucia de la «obediencia debida» como eximente de responsabilidad, puesto que en una sociedad que procuraba inspirarse en los principios cristianos, prevalecía siempre el criterio de lo que es realmente debido, de lo razonable y bueno en cada circunstancia. El vasallo leal sabía que, una vez sopesada y aceptada una orden, se corresponsabilizaba con ella. En ese tiempo nunca se admitió el principio de irresponsabilidad del monarca en las decisiones tomadas por sus ministros, como ocurriría después en muchos regímenes parlamentarios. Y es que, como hemos dicho, también al rey competía ese sentido de la lealtad que le exigía velar por la justicia en los actos de sus servidores en el gobierno.

La monarquía regeneracionista

antoniomoralroncal (2) por Antonio M. Moral Roncal, historiador

   En abril de 1922, justo ahora hace cien años, por encargo del gobierno conservador de Sánchez Guerra, los doctores Marañón y Bardají realizaron un viaje a las Hurdes, comarca de la región de Extremadura, para que informasen sobre la situación de sus habitantes. En las Cortes, el conde de Romilla había denunciado la falta de medios de vida más indispensables de sus habitantes, abandonados de la acción oficial. Y el informe de los médicos confirmó su penosa situación. En una comida en casa de la marquesa de Villavieja, a la que asistió Alfonso XIII, coincidió Ortega y Marañón ante la crisis del liberalismo», no apto para melancólicosel rey con Marañón, Ortega, Pío Baroja y otras figuras del mundo intelectual. Al salir en la conversación el tema de las Hurdes, la cuestión interesó profundamente a don Alfonso, que aceptó ir personalmente “a recorrerlo todo y a remediar lo que se pueda”. Y es que el rey había realizado numerosos viajes para conocer España y sus habitantes, por lo que se mostró interesado especialmente por realizar un periplo diferente: no habría cenas de gala, ni arcos de triunfo ni festejos de inauguración. Este viaje a las Hurdes sería diferente.

   Así, en las primeras horas del 20 de junio una serie de coches partieron del palacio real de Madrid. Junto al rey se encontraban el duque de Mirada, su ayudante, coronel Obregón, y los doctores Marañón y Varela. En otro vehículo viajaron el ministro de Gobernación, Piniés, el diputado conde de Romilla, el periodista Juan García de la Mora y el fotógrafo Campúa, con un oficial de la guardia civil. A partir del día 22 -desde eduardo saenz de varona: julio 2020Segura de las Torres- la expedición hubo de continuar a caballo, ya que no existían carreteras aptas para coches. En Casar de Palomero se incorporó el obispo de Coria, Segura, cuyo trabajo e interés por los hurdanos apreció don Alfonso. Dejando atrás la Alberca, el rey visitó los pueblos de Pinofranqueado, Mensegal, Calabazas, Vega de Coria, Cambrocano, Nuño Moral y otros más. En la tarde del día 24, y ya desde Béjar, en tierras salmantinas, se inició la vuelta a la capital.

   Durante el viaje, Alfonso XIII acampó y se desenvolvió entre los hurdanos sin protocolo, que le acogieron con sorpresa y entusiasmo. Marañón describió al monarca, esos días de convivencia, como “un hombre sumamente abierto, sumamente inteligente, y con una simpatía arrolladora”. Los componentes de la expedición repartieron dinero entre las familias, responsabilizando a los curas párrocos de su distribución, atendieron médicamente y proporcionaron medicinas a los hurdanos, preguntaron por sus problemas y hasta don Alfonso visitó a un moribundo en su choza. Y a todos se les encogió el corazón en un puño al comprobar auténticos cuadros de miseria física y moral.

Campúa, único fotógrafo en el viaje de Alfonso XIII a Las Hurdes | Campúa,  una mirada a la historia

   El doctor Marañón escribió un artículo en la revista Vida Médica, el 25 de julio siguiente, bajo el título “El problema de las Hurdes”, donde afirmó que “el rey pudo hacer el bien a manos llenas, y pudo gustar del amargor y de la alegría de palpar una gran tristeza nacional y de soñar en remediarla. Éste es el sentido, pudiera decirse que trascendental, del viaje del rey a las Hurdes… A despecho de todo el artificio de la política podemos seguir esperando que los anhelos legítimos del país lleguen a los oídos del rey y encuentren en este eco y entusiasmo. Por encima de todas las ideas debe flotar esta esperanza”.

   Los resultados de la visita de Alfonso XIII revistieron un doble significado. Las Hurdes, de ser un rincón del que se tenían noticias molestas e inquietantes pasó a convertirse en una ineludible realidad. Y, de esta manera, se inició un camino, lento pero constante durante 9 años, coordinado por el Patronato Real de Las Hurdes -creado el 18 de julio-, que intentó buscar remedio a esa intolerable situación. A partir de la vuelta del monarca a Madrid, Las Hurdes empezaron a recuperar, así, su dignidad y el derecho a reconocerse como un pueblo integrado en la realidad de España.

   El Patronato Real de Las Hurdes, dependiente del Ministerio de la Gobernación, tuvo plena capacidad jurídica en sus actuaciones, gozando de recursos provenientes de las Instituciones de Beneficencia General. La primera acción emprendida fue la construcción de tres establecimientos denominados Factorías, que fueron organismos benéficos en cuyos edificios se albergaron a médicos, maestros, estafetas de correos y guardias civiles. Enclavadas en Las Mestas, Caminomoris y Nuñomoral tuvieron la misión de llevar a todos losfactoría Hurdes lugares de la geografía hurdana los recursos más necesarios para cumplir su misión de regeneración. La segunda acción fue la puesta en marcha de acciones para luchar contra el analfabetismo de la zona. Por ello se organizó una Misión pedagógica, con un maestro director, una maestra subdirectora -encargada de la organización de una escuela maternal y el internado de las niñas- y de tres maestros responsables de las escuelas de los niños, que se establecieron en las factorías. Además, se construyeron doce escuelas en diversos pueblos, con dinero público y donaciones privadas, como las 200.000 pesetas que aportó el marqués de Valdecilla. Para abastecer de comida a las escuelas -que tuvieron cocina y comedor para los niños y casa-habitación para los maestros- el Patronato Real concedió subvenciones a algunas cantinas.

   Y como siempre se había asociado el atraso de la región a la falta de buenas comunicaciones, se puso en marcha la construcción de caminos forestales, que permitieran una circulación de actividad adecuada, para lo cual se invirtieron dos millones de pesetas. La red de caminos forestales unió internamente todas las alquerías de Las Hurdes, aunque no por ello dejó de construirse una carretera que vertebrara la comarcaReal Patronato de las Hurdes (1922-1931): Una institución de beneficencia  al servicio de las Hurdes de sur a norte y viceversa. Además, para impulsar la economía, se estableció un plan de reforestación del territorio, unas 47.000 hectáreas diseminadas que deberían proporcionar a los hurdanos un nuevo modo de aprovechamiento del entorno, anteriormente solo destinado a la mera subsistencia por medio de pequeños minifundios. A este plan, establecido por Real Decreto de 26 de julio de 1926, se destinaron cien millones de pesetas para la adquisición de 25.000 hectáreas, que deberían generar una industria en torno al monte; la construcción de viveros necesarios para las repoblaciones, casas para guardas y caminos forestales.

   Para remediar los males espirituales y morales de la sociedad hurdana, el Patronato Real decidió reconstruir y construir de nueva planta una serie de iglesias en todos los poblados, que dotaran de parroquias a numerosos hurdanos. Allí fueron enviados más sacerdotes, encargados de reevangelizar mejor a sus gentes, aumentando el nivel de cultura y moral religiosa. Cuando el rey Alfonso XIII volvió a Las Hurdes en marzo de 1930, comprobó los avances y mejoras de todo tipo, haciendo su viaje ya en coche pues las obras realizadas ya habían eximido la necesidad de viajar a lomos de caballerías. Los trabajos realizados supusieron para los hurdanos una mejora clara en su calidad de vida que hasta entonces no habían conocido, un progreso que empezó a normalizar la tierra en sus ámbitos educativos, sanitarios, de comunicaciones… que continuóOtro rey en Las Hurdes 100 años después - almahurdes.com durante el resto del siglo XX en distintos tiempos y grados. Pero cuando el escritor republicano Vicente Blasco Ibáñez lanzó un panfleto denigratorio contra el rey en 1924, los hurdanos no lo dudaron y firmaron un álbum que, aún hoy, se conserva en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid con el título A S.M. el Rey Don Alfonso XIII en testimonio de gratitud y respetuoso cariño los hurdanos, 23 enero 1925.

La unidad sustancial del ser humano

Fernando-Riofrio (2) por Fernando Riofrío, filósofo

         Si Aristóteles conviviera hoy entre nosotros se encontraría muy cómodo conversando con neurocientíficos, vista la evidencia de que las actividades psíquicas del ser humano están radicadas en las células neurales y en los circuitos eléctricos. Se aprecia, de este modo, una unidad entre la mente y el cerebro, siendo aquélla (la psique o ánima –en latín−, es decir, la que infunde vida a un ser) la causa de laLeonardo da Vinci configuración somática o material del cerebro. De ahí que cuando hablamos del sistema cerebro-espinal, del que proceden las actividades psíquicas, en realidad nos refiramos a una estructura constituida por la mente o psique, que lo erige como una única sustancia (aquello que es en sí) corporal, biológica y racional a la vez. De tal manera que cuerpo y mente están unidos en una sola sustancia, que es el ser humano.

         La realidad de la mente humana no se limita a su integración en el sistema cerebro-espinal como si fuera una entidad somática que sólo actúa por reacciones físico-químicas. Y es que la psique o alma es la causa que hace que el hombre sea una realidad que excede a la pasividad y potencialidad de la materia inerte. En efecto, el conjunto de cuerpo y mente hace al humano esencialmente competente para realizar actividades mentales, pero siempre ejecutadas por esa sustancia completa dotada de cerebro somático, al que le son atribuidas.

         Aunque el hombre conoce intelectualmente por causa de su mente y no del cuerpo, al estar dotado de cerebro (órgano material) y mente (fuerza vital o alma), es el primero el que ejecuta esta actividad intelectual, que es, por esto mismo, una propiedad suya, debido a la Aristóteles - Wikipedia, la enciclopedia libreunidad sustancial mente-cuerpo. Según Aristóteles, es imposible que pensemos un concepto universal y abstracto sin el soporte de imágenes sensibles radicadas en el sistema somático y orgánico cerebro-espinal, sin cuyo concurso no se poseen las imágenes sensibles en el alma o psique. Aristóteles sostiene que las imágenes de la sensibilidad son producidas tanto por el cuerpo como por la mente. En cambio, la facultad intelectual sólo es un acto de la mente, y no del cuerpo.

         Por esta misma razón, el clásico piensa que después de la muerte la mente no puede ejercer por sí sola su función de abstraer y conocer intelectualmente, porque el ejercicio de esta función sólo es posible a partir de imágenes sensibles radicadas en el cerebro somático y en la mente que está inmersa en él.

         ¿Esto significa que Aristóteles está descartando la espiritualidad y racionalidad del hombre o quitándole la importancia que debe tener? De ninguna manera, porque afirma que la mente o alma tiene la propiedad de existir en sí misma separada de la materia corporal. Aristóteles dejó incólume la doctrina de la inmaterialidad y espiritualidad del alma que recibió de Platón durante los años que fue su discípulo en la Academia.

         El argumento principal desplegado por Aristóteles desde el ángulo de la filosofía primera conduce a comprender que la tesis de la unidad sustancial de cuerpo y mente es conciliable y compatible con la tesis de la intelectualidad y espiritualidad de la mente. Se basa en los resultados leo mente (2)presentados en el capítulo 17 del libro 7 de la Metafísica. En este lugar Aristóteles demuestra, mediante el análisis de la corrupción de los cuerpos, que es imposible que la forma (aquello que hace que una cosa sea lo que es) se identifique con un elemento material que integra un cuerpo, porque después de su descomposición, los elementos materiales se mantienen y la forma no. La conclusión necesaria de su argumento es que la forma no puede ser un elemento material, sino, más bien, el orden que organiza todos los elementos materiales del cuerpo.

         Esta demostración está en la misma línea contenida en los libros de De Anima, según la cual el alma intelectiva del hombre (que constituye su ser racional) es la forma –principio vital− del cuerpo humano. Y puesto que toda forma es diversa de los elementos materiales que integran un cuerpo, nada impide que la forma, que es un actoanima (2) (aquello que ya es), tenga una perfección y actualidad tan elevada que, no sólo es forma de corporalidad, sino que, junto con ello, es también forma de vitalidad, sensibilidad, intelectualidad y espiritualidad, como quiera que la racionalidad es la forma más alta de vida. Por tanto, la compatibilidad de todas estas propiedades del alma y su síntesis en un solo acto, que es precisamente el alma, queda garantizada por el alcance metafísico de la doctrina según la cual la mente es un acto, diverso de la materia, que es pura potencia (aquello que puede llegar a ser: como un niño es un hombre en potencia).

        Sólo es un cuerpo humano aquel que está dotado de los órganos que son necesarios para realizar operaciones vitales que ejecuta conforme a una configuración material genética y epigenética precisamente humana. El alma no crece porque no es materia desplegada cuantitativamente en Embrión - Wikiwandel espacio. El cuerpo humano, ya desde su fase embrionaria, es una materia perfectamente dispuesta como materia humana adecuada para ser configurada específicamente por el alma racional (que es la única específicamente humana). Esta materia mantiene la misma configuración genética de su ADN y la de su epigenética, que debe tener esta materia para estar debidamente configurada y ser adecuada para albergar el alma humana racional. Así, la mente o alma permanece esencialmente a lo largo de todo el crecimiento, desarrollo y evolución del ser humano.

         Sin embargo, como la mente es el poder y causa actual de la unidad de mente y cuerpo, se deduce que la mente/psique, en cuanto acto, no depende de la materia por lo que se refiere al nivel de actualidad que tiene, y, por esta misma razón, nada impide que el alma del hombre tenga un nivel de actualidad y perfección que sobrepasa la materia en el más alto nivel, por ser también forma de intelectualidad y racionalidad.

         Cuando los neurocientíficos hablan del cerebro, no están hablando meramente de una materia corporal, sino, más bien de una realidad sustancial compuesta de mente/psique y materia corporal orgánica. La Definición de ánima - Qué es, Significado y Conceptopostura filosófica que separa la psique del cuerpo es propiamente platónica y cartesiana, y no aristotélica. De la misma forma, en neurociencia se afirma que las actividades psíquicas o mentales tienen su sede en el cerebro material y somático. Esta teoría encaja perfectamente con la doctrina hilemórfica del neoaristotelismo, según la cual mente/psique/ánima y cerebro conforman una unidad sustancial.

Ucrania: trasfondo de un conflicto

10112011-img_1420 por José Luis Orella, historiador

   En estos días se suceden las imágenes de la guerra de Ucrania, con la intervención directa de las armas rusas. La restricción de la información se impone, como en la guerra del golfo Pérsico, y la ausencia de corresponsales sobre el terreno facilita las fakenews.

   Ucrania ha sido históricamente un territorio indispensable para el imperio ruso, convirtiéndose en el principal proveedor de trigo y base estratégica durante el siglo XIX para la anexión del Cáucaso. La experiencia de una Ucrania independiente surgirá en la Primera GuerraGuerra de independencia de Ucrania - Wikipedia, la enciclopedia libre Mundial, bajo la invasión de las tropas germano-austrohúngaras. Sin embargo, en diciembre de 1922, Ucrania quedará incluida en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. La región sufrirá la fuerte hambruna que asoló el sur de la URSS y durante la Segunda Guerra Mundial muchos de sus habitantes recibieron a los alemanes como liberadores, colaborando con ellos. Tras el triunfo de los aliados, volvió a pertenecer a la URSS, incluyendo la región del Lvov que siempre fue polaca o austro-húngara. La disolución de la URSS provocó la aparición de una Ucrania independiente. En esta nueva fase, los resultados de las elecciones presidenciales confirmaron la partición del país. Las provincias occidentales y la capital, Kiev, como zonas más próximas a Occidente y deseosas de formar parte de la Unión Europea. Por el contrario, la zona de Donbass, la región vertebral de las provincias orientales, zonas industriales, afectadas por el cierre de las minas y rusoparlante, territorios que nunca habían dejado de pertenecer a Rusia desde siglo X, y cuyas ciudades fueron fundadas por Catalina la Grande en el siglo XVIII.

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   El origen de la crisis se inició cuando en noviembre del 2013 el presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, decide retirarse de la firma de un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea para proceder a su integración en la Unión Eurasiática. Eso provocó las protestas de Maidan, en Kíev, que concentraron a miles de personas y que contaron con el apoyo de activistas de asociaciones vinculadas a desestabilizadores como George Soros, que ayudaron a que la protesta degenerara en pura violencia. El presidente Yanukóvich huyó a Rusia el 22 de febrero del 2014, después de dos días de altercados que costaron la vida a 88 personas. El nuevo poder, en clave nacionalista, prohibió la cooficialidad del ruso. Las protestas y los incidentes violentos entre nacionalistas y prorrusos se sucedieron en la región oriental del Donbass y en el sur. Aquello desembocó en una guerra abierta entre las provincias orientales apoyadas directamente por Moscú, y el gobierno de signo nacionalista ucraniano, dependiente de los Estados Unidos.

   El régimen prooccidental significó la separación definitiva de Ucrania y Rusia, y la pérdida definitiva de ésta como potencia mundial, como había predicho Zbigniew Brzezinski​, consejero nacional de seguridad del presidente estadounidense Jimmy Carter entre 1977 y 1981, todavía en plena Guerra Fría. Jimmy Carter | National Portrait GallerySin embargo, un deslizamiento definitivo de Ucrania hacia occidente, con su integración en la OTAN, podía provocar que Rusia se sintiese amenazada, ante el avance imparable de la estructura militar occidental en su antigua área de influencia, con armas mirando hacia su territorio. Además,  los medios estadounidenses financian y organizan ONGs que mueven los grupos de oposición y de protesta, que en una segunda oleada han dejado sentir su influencia en las revoluciones de Armenia, Bielorrusia y Kazajstán, intentando aislar a Rusia apartándola de estos antiguos aliados.

   La presidencia de Biden, miembro del Partido Demócrata, caracterizado por su belicosidad, acusó durante semanas a Rusia de posible invasión y con presiones para incrementar las fuertes restricciones económicas que ésta ya sufre desde su anexión de Crimea y su abierta política de apoyo a los secesionistas prorrusos ucranianos. La suspensión alemana de la futura apertura del Nordstream 2, acompañada de una nueva ola de sanciones económicas fueron respondidas por el presidente ruso, Vladimir Putin, con una invasión deRusia prepara una invasión total de Ucrania y la lograría en 48 horas,  según Estados Unidos Ucrania, en la cual, de momento, sólo se ven dos claros vencedores. Por una parte EEUU, que gracias a su presidente ha conseguido que la Unión Europea retire su subordinación del gas ruso para depender ahora de la fórmula licuada estadounidense, mucho más cara, y transportada en barcos metaneros. Además, la compra de armas estadounidenses se ha multiplicado en la región, y la guerra de Ucrania ha provocado una fuerte demanda de sus productos en stocks.

   Para Estados Unidos, el control de Ucrania significa el fin de Rusia como potencia mundial, la gestión de los recursos de la antigua URSS por empresas anglosajonas y el control de la Europa del Este como mercado para sus armas y gas licuado, no competitivo con el procedente de Rusia a través de su red de gasoductos. Para Rusia, el control de Ucrania significa recuperar las antiguas fronteras del mundo ruso, y reafirmar a su país como una potencia mundial, por la presencia de su fuerte arsenal nuclear. No obstante, el castigo económico seguirá Putin le dice al presidente chino que está dispuesto a negociar con Ucraniamanteniendo a una sociedad empobrecida y a un país ya entregado a los intereses chinos para sobrevivir. China es la gran ganadora, al erigirse en la única alternativa económica de Rusia. Por el contrario, la Unión Europea pierde una vez más una oportunidad de ser potencia, volviendo a su posición de mercado receptor de los productos estadounidenses.

La acción de la mujer en la guerra

foto-sol por María del Sol Romano, filósofa

   La filósofa francesa Simone Weil (1909-1943)[1] vivió las dos guerras mundiales del siglo XX, pero una experiencia que le causó un granSimone Weil en la Columna Durruti | Pensamiento | El Viejo Topo impacto fue cuando participó en agosto de 1936 en la Guerra Civil española, al lado del bando republicano, en la columna Durruti. Esta experiencia fue para ella una importante fuente de reflexión[2], que la llevó posteriormente a pensar con mayor profundidad sobre la cuestión de la barbarie. Esto la inspiró también a elaborar un plan de acción para resistirse eficazmente a ella, concretamente tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

   En 1940 el ejército alemán ocupa París, por lo que Weil y su familia se dirigen a la zona no ocupada y se instalan en Marsella. En 1942 la filósofa Danza Ballet blog: Viva la Francia libre en el honor y la independencia!,  Charles De Gaulle.viaja con sus padres a Nueva York para ponerse a salvo del antisemitismo. Sin embargo, Weil no es indiferente al sufrimiento de sus semejantes y no puede permanecer cómodamente en la retaguardia. En realidad, ella aceptó partir con sus padres a América confiando en que desde allí podría desplazarse a Londres para participar activamente en la guerra y estar al lado de sus compatriotas de la resistencia liderada por el general De Gaulle.

   En una carta que escribe a Maurice Schumann desde Nueva York, le expresa lo difícil que le fue partir, pero que lo hizo “con la esperanza de tener una mayor y más efectiva participación en los esfuerzos, peligros yMaurice Schumann: indications bibliographiques - maurice-schumann sufrimientos de esta gran lucha”[3]. Como todos sus intentos para viajar a Londres fueron vanos, en esa misma carta le pide ayuda a Schumann diciéndole: “creo realmente que puedo ser útil. Y recurro a usted como camarada para que me saque de la situación moral tan dolorosa en la que me encuentro”[4]. Gracias al apoyo del político francés, Weil logra llegar a Londres en diciembre de 1942, su plan es poner en marcha su proyecto de formar un cuerpo de enfermeras de primera línea[5].

   En su proyecto, Weil dirige una mirada profunda al impacto que puede suscitar la presencia de la mujer en la guerra, pero no en cualquier lugar, sino en la zona de mayor riesgo. Esto no implica, sin embargo, Les infirmières de la Seconde Guerre mondiale 39-45 - Infirmier.netidentificarla como una feminista militante. Cuando la autora reflexiona, por ejemplo, sobre cuestiones como la opresión social y la barbarie, no se refiere a un género determinado, sino que piensa desde una perspectiva neutra y universal. El hecho de que, en comparación con el conjunto de su obra, proyecte formar un pequeño grupo integrado solamente por mujeres, es algo único y muy significativo.

   Para Weil, es esencial que las mujeres que conformaran este grupo tuvieran las cualidades apropiadas para realizar esta peligrosa misión. Asimismo, plantea que “no hay ninguna razón para considerar la vida de una mujer […] como más valiosa que la vida de un hombre; y con mayor razón si acepta el riesgo de muerte”[6]. No obstante, con esto no indica que estas mujeres hagan un sacrificio innecesario o suicida, sino que ellas, al igual que los hombres, son completamente capaces de comprometerse en una situación extrema y urgente, como es el caso de la guerra.

Les infirmières de la Première Guerre mondiale 14-18 - Infirmier.net

   Si bien Weil ve en este grupo de mujeres todo el potencial para estar al lado de los soldados, su función y sus propósitos son distintos. Ellas estarían desarmadas, pero su participación en el frente tendría varias ventajas desde el punto de vista material, psicológico, moral y espiritual. Se trata de un nuevo tipo de resistencia sin armas, sin violencia, sin fuerza bruta, en donde no se busca el exterminio de los enemigos, sino ser un símbolo de concordia, de consuelo, de humanidad, de compasión y de ternura.

[1] El presente texto es un extracto del artículo “Simone Weil: experiencia, reflexión y acción de una mujer en la guerra”, publicado en: Cuadernos de pensamiento, n. 34, 2021, pp. 145-163. DOI: https://doi.org/10.51743/cpe.258

[2] La experiencia que tiene Weil en la guerra de España será una importante fuente de reflexión sobre la guerra y la barbarie, aunque no la única. Por ejemplo, desde inicios de los años 30 hay escritos suyos sobre este tema, como es el caso de sus “Réflexions sur la guerre”. Véase S. Weil, Œuvres complètes, t. II, vol. 1, Gallimard, Paris, 1988, pp. 288-299.

[3] S. Weil, Écrits de Londres et dernières lettres, Gallimard, Paris, 1957, p. 186.

[4] S. Weil, Écrits de Londres et dernières lettres, p. 187.

[5] Weil aspiraba a ser miembro de este grupo de enfermeras, pero, cuando llega a Londres, no se le permite llevar a cabo su proyecto, sino que es enviada a la Direction de l’Intérieur de la Francia libre para trabajar como redactora, lo que le causa una terrible desilusión. Luego, “la alimentación insuficiente y el trabajo excesivo, junto con la pena, había finalmente dado lugar […] a una enfermedad”. S. Pétrement, La vie de Simone Weil, Fayard, Paris, 1973, p. 671. Esto es, Weil enferma de tuberculosis y muere de un fallo cardiaco el 24 de agosto de 1943.

[6] S. Weil, Œuvres complètes, t. IV, vol. 1, Gallimard, Paris, 2008, p. 404.

La conquista de América: unas reflexiones

victor-zorrilla (3)  por Víctor Zorrilla, filósofo

   Hace apenas dos meses Fernando del Pino Calvo-Sotelo publicó el artículo España, un país sin autoestima en su blog. Se trata de un escrito propositivo y polémico que me ha sugerido algunas reflexiones desde un tono personal y espontáneo al que, por otra parte, invita la lectura de aquellos párrafos.

    A nivel fáctico, es fácil constatar que, en general, el artículo es exacto en los datos históricos y las cuestiones de detalle. Donde se queda algo corto es en la propuesta general que le da sentido.

    El artículo toca un tema muy importante actualmente en España, el de la adecuada valoración de su historia. El asunto incide no solo en España sino en el conjunto del mundo hispánico. El autor parte del hecho de la relativa marginación de este mundo en el contexto más amplio de modernidad, dominado por las culturas francesa y —sobre todo en los dos últimos siglos— anglosajona. El problema es, pues, el del sitio de la cultura hispánica en el marco de la cultura occidental moderna.

    Desde las últimas décadas del siglo XVI, la propaganda de las otras potencias europeas incidió en el desprestigio y la marginación de España y de su historia. A partir de aquella época, además, la misma España se fue retrayendo de los principales debates intelectuales y La leyenda negra, la persistencia de los tópicos | Babelia | EL PAÍScientíficos. Ello se debió a varios factores, entre otros, la actitud un tanto militante o combativa con la que se concibió la ortodoxia doctrinal a partir del Concilio de Trento (1545-1563) (este concilio tuvo, por otro lado, una influencia benéfica imponderable en las misiones globales). En cuanto a la propaganda antiespañola, es bien sabido que la historia del colonialismo inglés, francés u holandés fue tan sórdida y brutal como cualquier otra, con la diferencia de que en estas potencias no hubo casi defensores de las poblaciones autóctonas sometidas.

    El artículo tiene el acierto de no aludir al mito de la Hispanidad, que tan ilustres proponentes ha tenido y tan caro ha sido a algunos sectores de la derecha española. Doscientos años de vida independiente han dado lugar a países muy diferentes a España y diferentes también entre sí. A los dos siglos de vida y desarrollo cultural independiente hay que agregar el antiespañolismo autóctono —no aprendido de ingleses ni franceses— sobre el que se fundan y proyectan las modernas repúblicas latinoamericanas.

    En cuanto al tono, el artículo puede parecer algo combativo o polémico, y lo es. Considerando que pasan por aceptables planteamientos tanto o más combativos, pero de signo ideológico opuesto, no veo razón para reprobar particularmente a este artículo. Me refiero a que, en medios yCrítica de 'La sombra de la leyenda negra' de La sombra de la leyenda negra  María José Villaverde y Francisco Castilla: España: modo de empleo |  Babelia | EL PAÍS redes, a veces se oyen —incluso he escuchado a alumnos— decir cosas del tipo: “la conquista fue un genocidio”, o: “los indígenas vivían en una utopía que estropearon los españoles” —proposiciones que, en su expresión, son igualmente combativas, con la relevante diferencia de que en su contenido son falsas. Como siempre en estos casos, las preconcepciones ideológicas suelen ofuscar la interpretación de los hechos; por eso es tan importante bajar a los detalles.

    Aunque viví cerca de seis años en España, llevo ya más de diez años de no estar allá, por lo que no me atrevo a calibrar la relevancia coyuntural del artículo para ese país. Es cierto que hay mucho sentimiento antiespañol exagerado, que obedece a motivos históricos sin relación directa con la conquista americana, como es el caso de los diversos “nacionalismos” (en Hispanoamérica les llamaríamos, y me parece que son propiamente, regionalismos). Sin duda, este es un factor coadyuvante en la baja autoestima que el autor atribuye a España, aunque no es el tema de su artículo. En estos casos, si acaso, la leyenda negra de la conquista solo es instrumentalizada a favor de un programa regionalista o nacionalista que poco o nada tiene que ver con la conquista misma.

    Independientemente de eso, hoy existe otro factor que ha contribuido a la perpetuación de la leyenda negra dentro y fuera de España, y es que la leyenda negra encaja bien con la actual ortodoxia de la corrección Maximiliano María Kolbe – Pensamiento y culturapolítica. Esta ortodoxia hace las veces de placebo para que el hombre-masa se sienta bien consigo mismo sin esforzarse, arriesgando nada y sin poner la mano en el fuego. Identificarse en las redes como “antirracista” o “antinazi” mientras se hace alarde de virtud usando “lenguaje inclusivo” está de moda y queda bien; así se obtienen muchos likes. Lo difícil era hacerlo en la Alemania de 1943. Sophie Scholl lo hizo y ya sabemos cómo le fue. Eso es tener valor. Maximiliano Kolbe sufrió una muerte espantosa en un campo de concentración para salvar a otra persona, sin que nadie le obligara a ello. Esa es la virtud heroica. Lo otro es hipocresía autocomplaciente.

    Por lo demás, como decía arriba, el artículo es relevante no solo para el público lector español (a quien se dirige principalmente) sino también para el hispanoamericano. En mi carrera académica de apenas una década en este hemisferio, pocas cosas me han llamado más la atención que la culpable ignorancia sobre la empresa española en América. Paradójicamente, esta ignorancia suele ser más acentuada y visible en los estudiantes que cursan estudios humanísticos —y en sus profesores—, mucho más ofuscados ideológicamente que los alumnos de otros grados. Si se parte de una visión simplista de la historia, que la divide en opresores y oprimidos, entonces ya solo es cuestión de buscar cuál es cuál, forzando la realidad de cualquier época a las categorías preestablecidas. Se cuenta que, cuando le preguntaron a Hegel: —Georg Wilhelm Friedrich Hegel - Wikipedia, la enciclopedia libreProfesor, y ¿qué pasa si la realidad no se ajusta a su teoría? —Peor para la realidad —contestó él. Así proceden frecuentemente los intelectuales cuando pretenden interpretar la historia. Sin embargo, las categorías conceptuales marxistas, desarrolladas para entender las sociedades industriales de Europa occidental en el siglo XIX, no necesariamente son adecuadas para estudiar la historia de otras sociedades en otras épocas.

    El autor hace una serie de comparaciones entre las culturas del Viejo y del Nuevo Mundo. Su ámbito cronológico y geográfico es amplísimo, pues abarca desde las pirámides de Egipto hasta las catedrales góticas. No creo que este sea el aspecto más importante del artículo. Sin embargo, como sospecho que a muchos lectores les despertará alguna reacción (a favor o en contra), me permito comentar lo siguiente.

  Algunos dirán: “no tiene sentido juzgar a los aztecas solo por los sacrificios humanos, el canibalismo o la tiranía que ejercieron. Tal juicio es burdo y sesgado; hay que valorar el panorama completo de la civilización azteca (o maya, incaica, etc.) en toda su riqueza y complejidad”.

    A esto, debe responderse: “De acuerdo, siempre y cuando se use ese mismo criterio para juzgar a la cultura española del siglo XVI”.

 Lo que no tiene sentido es juzgar a la cultura azteca por Nezahualcóyotl, o a los mayas por su calendario, y al mismo tiempo juzgar a la cultura europea del renacimiento —la más avanzada y sofisticada de su época— por los crímenes de la conquista. En este sentido, hay dos opciones: (a) aplicar un criterio riguroso y exigente a Nezahualcóyotl, Rey de Texcoco - Detalle del autor - Enciclopedia de la  Literatura en México - FLM - CONACULTAtodas las culturas consistentemente, o bien, (b) aplicar un criterio benevolente y caritativo a todas por igual. Lo que no vale es decir cosas como: “hay que situar los sacrificios humanos y el canibalismo en el contexto de su época y en el sistema de creencias de los aztecas, para entenderlos adecuadamente” (criterio benevolente), y, al mismo tiempo, afirmar: “el genocidio de la conquista fue obra de la arrogancia eurocéntrica, la implacable sed de oro y la rapacidad esclavista de los españoles” (criterio riguroso). Sin embargo, muchas personas que sostienen la primera proposición, sostienen simultáneamente proposiciones como la segunda, lo cual denota una grave inconsistencia en la aplicación del criterio de interpretación histórica. Como es bien sabido, los aztecas también fueron etnocéntricos —llamaban despectivamente chichimecas (“perros”) a los nómadas que vivían en Aridoamérica—, acaparadores y esclavistas.

   Muchos datos que menciona el autor, por ejemplo, sobre los aspectos técnicos de ambas civilizaciones —el uso de los metales, la rueda, las armas de fuego o la imprenta— son ampliamente conocidos y, en cuanto tales, no sujetos a interpretación. En el siglo XVI, nada había en el mundo comparable a la cultura europea del renacimiento, en ese y en muchos otros aspectos. Por otra parte, en cuanto a los aspectos morales o de organización política, no vale la pena discutirlos si no nos ponemos de acuerdo sobre cuál criterio vamos a usar —moralmente exigente y riguroso, o bien benevolente y contextualizado—, y lo aplicamos de forma consistente a todas las realidades históricas, tanto del Viejo como del Nuevo Mundo.

   Con todo, como decía, no me parece que este sea el aspecto crucial. Para el público hispanoamericano, lo relevante es el encuadre que el artículo propone. Se trata de revalorar a la cultura hispánica en el conjunto de la modernidad. Como insinuaba acertadamente Vasconcelos en La raza cósmica, no nos haremos cargo de nuestra herencia y nuestra historia mientras no caigamos en la cuenta de que los triunfos de las Navas de Tolosa y de Lepanto son nuestros, lo mismo que son nuestras las derrotas de la Armada Invencible y Trafalgar. La inmensa mayoría de la población latinoamericana participa de una herencia hispánica, occidental y cristiana en la que se encuentran subsumidos y asimilados, desde hace siglos, los elementos indígenas. Plantear el problema —como tradicionalmente se ha hecho, por ejemplo, en México— en términos del supuesto “trauma de la conquista” y del conflicto entre los indígenas y los invasores españoles ha dado lugar, como Vasconcelos ya había advertido, a “un regionalismo sin aliento universal” caracterizado por una “estrechez y miopía de campanario”.

La batalla de Lepanto: dos armadas frente a frente

 Además de superar este característico provincianismo de la intelectualidad mexicana, el mismo rigor histórico exige la ampliación de la perspectiva. Las cosas en el terreno casi siempre fueron más complejas de lo que ha hecho creer aquella demagogia facilona. Como se sabe —y el artículo de Fernando del Pino lo menciona—, los españoles contaron en muchas conquistas con aliados indígenas, que a veces conformaban la mayor parte, numéricamente hablando, del contingente conquistador. En este sentido, la conquista española la hicieron también los indígenas. Ello aplica tanto al conocido caso de los tlaxcaltecas en México como a las arduas y prolongadas guerras que se llevaron a cabo en las zonas fronterizas al norte de la Nueva España y al sur de Chile.

  La maniquea visión tradicional omite otro aspecto fundamental del proceso de conquista, a saber, la tremenda —y frecuentemente exitosa— oposición que ofrecieron algunos grupos autóctonos, sobre todo en las mencionadas guerras de frontera. Philip Powell, el historiador de la guerra chichimeca, califica a esta guerra, que se prolongó durante casiLeyenda Negra, La Un Invento Contra España : Powell, Philip: Amazon.es:  Libros toda la segunda mitad del siglo XVI, como una “segunda conquista”, mucho más ardua y larga que la primera (i.e. la caída de Tenochtitlán). Con todo, la guerra chichimeca palidece frente al interminable purgatorio español que fue la guerra de Arauco —el “Flandes indiano”, en el decir de la época—, cuya duración abarca los tres siglos del virreinato y se prolonga hasta el periodo independiente. Los indios de estas regiones fronterizas mostraron un tesón, una valentía y una capacidad de resistencia que merecieron ser inmortalizadas por los mismos escritores españoles en algunos de los últimos ejemplares de la tradición épica occidental: La Araucana, de Alonso de Ercilla; Arauco domado, de Pedro de Oña; el Purén indómito, de Diego Arias de Saavedra y el poema anónimo Las guerras de Chile. Extrañamente, los enérgicos y arrojados conquistadores españoles encontraron oponentes dignos de ellos no en las grandes civilizaciones andina y azteca —en las que infligieron una derrota fácil y relativamente rápida— sino en las agrestes zonas marginales habitadas por los fieros chichimecas y los indómitos mapuches.

   Si se observa, pues, el panorama completo atendiendo a sus matices, salta a la luz un escenario mucho más rico y complejo que el que ha ofrecido la patriotera perspectiva de la historia oficial (que, en México, ha pasado a ser ya del dominio público): un escenario donde las poblaciones autóctonas, lejos de ser meras víctimas pasivas de la violencia conquistadora, fueron agentes que, con creatividad e iniciativa, supieron muchas veces defenderse eficazmente y, en su caso, negociar, aliarse e integrarse en la hueste conquistadora.

   En vista de todo ello, resulta llamativo, como profesor, observar a estudiantes discutir acaloradamente sobre los crímenes de los conquistadores europeos de hace cinco siglos, denunciando de paso la supuesta destrucción de las culturas autóctonas, todo ello desde la comodidad y seguridad de un aula universitaria y en el contexto de una moderna democracia representativa —dos joyas irremplazables de la cultura occidental, de las cuales al menos la primera entró en América, como recuerda Fernando del Pino, por medio de la civilización hispánica—. En ello hay algo de cinismo y, por lo demás, poca originalidad: ya Bartolomé de las Casas - Wikipedia, la enciclopedia libreBartolomé de las Casas y muchos otros como él habían defendido a los indígenas, con la diferencia de que ellos lo hicieron en el fragor de la conquista y la encomienda, es decir, arriesgando sus vidas. A título de ejemplo, el obispo Antonio Valdivieso, dominico y colaborador de Las Casas, intentó aplicar en su diócesis de Nicaragua las Leyes Nuevas (1542), encaminadas a proteger a los indígenas de la explotación de los encomenderos. Ello lo enfrentó a los potentados de la región, que veían minados sus intereses. Al cabo, los hermanos Pedro y Hernando Contreras, confabulados con otros encomenderos, asesinaron a Valdivieso a puñaladas el 26 de febrero de 1549.

 Como se ve, no necesitábamos ideólogos —marxistas, deconstruccionistas ni de cualquier otra índole—: aquellos prohombres, empapados de auténtico espíritu evangélico, ya nos habían enseñado, de palabra y de obra, el deber de defender a los pobres y vulnerables. Puestos a hablar de indigenismos, resulta difícil concebir uno más congruente. Por su parte, los pueblos indígenas que hoy sobreviven son quizá —afortunadamente— los principales beneficiarios de la moderna doctrina de los derechos humanos, otro fruto invaluable de la tradición intelectual de Occidente, con raíces en el pensamiento medieval y la Escuela de Salamanca.

   En conclusión, es cierto que pocas gestas históricas pueden compararse con la empresa española en América en todos los aspectos: militar, estratégico, civilizador, misional, político… El hecho mismo de que esta empresa conjuntara todas estas facetas ya la hace excepcional. Como señaló Ortega en La rebelión de las masas, imperar es ordenar, o sea, dar quehacer, meter en un destino imponiendo una tarea con sentido,LA REBELION DE LAS MASAS | JOSE ORTEGA Y GASSET | Casa del Libro continuidad y trayectoria —en otras palabras, estructurar, organizar y elevar en función de un proyecto común. Eso lo han sabido hacer muy pocos pueblos en la historia. “Cuando los reyes construyen, tienen que hacer los carreteros”, dice el verso de Schiller. El problema de España actualmente no es tanto la interpretación de su historia, como supone el autor del artículo comentado, sino la desmoralización, es decir, la ausencia de una misión o un proyecto vital, es decir, de valores compartidos (eso sí lo insinúa) que le den dirección y sentido. La España del Siglo de Oro sí tenía un proyecto tal. Este proyecto, consistente en propagar la verdad cristiana por el orbe, elevando a los pueblos conforme a las exigencias evangélicas irrenunciables de justicia, verdad y paz, trasluce en los textos de la época como una idea recurrente, terca y obsesiva. El hecho de que se plantearan y tomaran en serio semejante proyecto, corriendo riesgos increíbles por realizarlo, atestigua la inmensa talla espiritual y moral de muchos de aquellos insignes personajes.

  Si España tuviera ahora un proyecto similar, sabría valorar su incomparable historia. Si en Hispanoamérica percibiéramos el valor y la importancia de haber participado en él, haríamos lo propio con la nuestra, que, en parte, es la misma. Así podríamos, quizá, superar nuestros complejos y traumas para lanzarnos confiadamente hacia el futuro.